Un grupo de investigadores de la Universidad de Sungkyunkwan (Corea del Sur) ha desarrollado un tatuaje temporal capaz de detectar la presencia de una droga utilizada para adulterar bebidas alcohólicas. Se trata de una pegatina que detecta cualquier sustancia en menos de un segundo, incluso en concentraciones bajas de y-hidroxibutirato (GHB).
Este tipo de sustancias son incoloras e insípidas, e inducen un estado de estupor en la víctima similar a una intoxicación etílica grave, lo que hace que las personas sean vulnerables a las agresiones, tal y como recoge el portal EurekAlert!. Los científicos probaron la capacidad de la pegatina para detectar pequeñas cantidades de GHB en diversas bebidas espirituosas como el whisky, vodka, cerveza, soju (bebida alcohólica coreana) o el café.
En solo un segundo, detectó la droga en un amplio rango de concentraciones y por debajo del nivel que provocaría síntomas fisiológicos graves: 0,01 microgramos de GHB en 1 mililitro de bebida. Además, la pegatina muestra el resultado positivo hasta 30 días después de la detección, lo cual podría ser importante si se necesita como prueba de manipulación.
Una tecnología económica y fácil de fabricar
Según los expertos, se trata de una tecnología económica y fácil de fabricar. De hecho, para crear las pegatinas, los investigadores colocaron un molde sobre una fina lámina de plástico decorada con diseños similares a tatuajes. En el molde, vertieron una mezcla de gel que contenía un receptor químico que se vuelve de color rojo al detectar GHB. Después, recubrieron el reverso de la pegatina con una solución de pegamento diluido para que se adhiera a la piel.
Según los datos del Ministerio de Sanidad, «el GHB es un potente depresor del sistema nervioso central que inicialmente puede producir sensación de bienestar y euforia». Popularmente se le conoce como ‘éxtasis líquido’, aunque en realidad los efectos difieren mucho de los del éxtasis común, ya que este es un estimulante y no una droga depresora como el GHB.
Los efectos del GHB
Los efectos del GHB pueden variar mucho entre unas personas u otras, así como dependiendo de la cantidad consumida. Los síntomas se perciben a los 10 o 20 minutos del consumo y duran de 60 a 90 minutos, habiendo desaparecido totalmente a las 4 horas.
Algunas personas la consumen como forma de aumentar la sociabilidad o la capacidad de comunicación, aunque en realidad puede dar lugar a somnolencia, obnubilación, dolor de cabeza o confusión. Si se suspende su consumo habitual, puede ocasionar síndrome de abstinencia.
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