- El complejo de Hefei realizará las demostraciones en la década que viene
- La energía de fusión es el siguiente salto tecnológico de la humanidad
China sigue avanzando en el desarrollo de su propio reactor nuclear de fusión. El complejo de Hefei ya ha instalado la mitad de los componentes del reactor BEST y el objetivo es desarrollar las primeras pruebas en la década de 2030. Esta tecnología replica las reacciones que suceden en el interior de una estrella para producir electricidad. Esta tecnología podría representar una revolución energética para la humanidad a finales de siglo.
China prevé terminar la instalación de su ‘sol artificial’ a lo largo del año que viene, según informa CCTV, uno de los principales medios del país asiático. Los ingenieros y físicos se centrarán entonces en el desarrollo de los componentes más complejos del reactor en sí. La instalación consta de un tokamak superconductor experimental de plasma ardiente, cuyas siglas en inglés son BEST.
La máquina se basa en el desarrollo más prometedor de la fusión nuclear: reactores con forma de rosquilla y bobinas magnéticas llamados tokamak por sus siglas en ruso. El reactor utiliza superimanes para generar campos magnéticos que sostengan el plasma calentado y que no dañe la cámara. Con la energía liberada por la unión de átomos de hidrógeno que conforma dicho plasma, se produce la electricidad de las turbinas.
La ventaja teórica de la fusión nuclear frente a la fisión es que apenas produce desechos radiactivos y no necesita un elemento tan escaso como el plutonio o el uranio para funcional. El hidrógeno es el elemento más común del universo y se puede obtener con la electrólisis del agua.
Granada es la clave
Antes de que las diferentes naciones puedan construir reactores nucleares de fusión, deben ser probados los materiales de las cámaras de contención. Para ello, en Granada se está construyendo el acelerador de partículas lineal más grande del planeta: IFMIF-DONES. Esta especie de «cañón de partículas» dispara átomos a gran velocidad para comprobar la resistencia de diversos materiales ante las reacciones nucleares.
El proyecto internacional representa el laboratorio científico más importante de la historia de España. En ella colaboran decenas de países europeos y la expectativa por los descubrimientos que se certifiquen es máxima. Este centro de alta tecnología es necesario para el desarrollo de la física nuclear de las próximas décadas, incluida la energía de fusión.
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