En un cambio de normativa en las reglas de la plataforma de alquiler vacacional Airbnb, la compañía ha enfadado a los anfitriones de los alojamientos al limitar lo que pueden pedir a los huéspedes que hagan, incluso en lo que respecta a la limpieza.
En la guía actualizada para anfitriones, Airbnb ha establecido que estos ahora pueden establecer solo siete normas de la casa estándar y también pueden añadir otras peticiones «razonables».
La plataforma establece que a los huéspedes a quienes se les exige el pago de una tarifa de limpieza no se les debe pedir que realicen tareas que normalmente lleva a cabo el personal de limpieza, como fregar los platos o cambiar la ropa de cama.
«Las normas de la casa ayudan a los huéspedes a comprender lo que esperan los anfitriones, pero nuestra comunidad nos ha comentado que pueden resultar confusas, onerosas y difíciles de gestionar», explican desde Airbnb.
Por lo general, los anfitriones no pueden pedir a los huéspedes que realicen tareas que «requieran un esfuerzo o tiempo considerables, o que normalmente llevaría a cabo un servicio de limpieza, como quitar la ropa de cama, sacar la basura fuera del alojamiento o lavar y guardar los platos».
Este cambio entrará en vigor en todas las reservas realizadas despues el 20 de noviembre en Airbnb. Desde hace años, los huéspedes se quejan de las tareas excesivas que se les exige realizar antes de la salida, sobre todo teniendo en cuenta que deben pagar gastos de limpieza.
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