El BBVA Research emitió su informe mensual en donde reduce su proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI o PIB como ellos lo llaman) a 2,9% para el 2026 desde el 3,1% y de 2,9% para el 2027 desde 3,5%, «debido al fuerte deterioro de los pronósticos para el clima».
El informe explica: «En 2026 la economía peruana crecerá 2,9%. Por el lado sectorial, el soporte proviene del dinamismo de las actividades no extractivas (en particular, Construcción, Comercio y Servicios), atenuado por el débil desempeño del PIB primario (sobre todo Pesca y actividades conexas, y agro), que viene siendo afectado por las anomalías del clima. Desde el lado del gasto, destaca el avance de la demanda interna, en particular la demanda de inversión del sector privado. El entorno internacional sigue siendo favorable y la menor incertidumbre política local ha repercutido favorablemente sobre las confianzas.
Para 2027 prevemos que el PIB también crecerá 2,9%, con dos fases muy distintas en el año. En el primer semestre El Niño ralentizará el crecimiento a tasas entre 1,0% y 2,0%. En el segundo, con la normalización del clima y de las actividades afectadas, así como con la reconstrucción de la infraestructura dañada, veremos un rebote de la actividad, que registrará tasas de crecimiento cercanas al 4,0%».

El exviceministro de Economía Hugo Perea, jefe del BBVA Research, señala que el crecimiento de Perú es aceptable. «Pero este panorama se va a moderar en los próximos meses debido a los impactos económicos de El Niño. Además del calor atípico en la costa centro-norte y una sequía en el sur (lo que ya viene afectando a diversas actividades), se espera, entre los meses de diciembre a marzo, lluvias intensas que causarán daños sobre la infraestructura. En BBVA Research estimamos que El Niño nos costará 0,9 y 1,3 puntos porcentuales de menor crecimiento este año y el 2027, respectivamente», señala Perea en su cuenta en X (7/10/26).
«Pero, más allá de El Niño, ¿podemos retomar tasas de crecimiento mayores a 3,0%? Nuestro pronóstico es que habrá un rebote importante del crecimiento en 2028, de 5,1%, debido a la normalización de las actividades afectadas por este fenómeno meteorológico. Y a mediano plazo, proyectamos un crecimiento promedio anual del PIB de alrededor de 4,0%, impulsado por la inversión, la que crecería a niveles algo mayores que 7,0%, una tasa similar al promedio anual al que creció esta variable en los últimos 20 años. Así, con solo reiterar el ritmo promedio de la inversión de las últimas dos décadas, la economía puede sostener una expansión de 4,0%. Desde luego, para alcanzar este crecimiento de manera sostenida, se requiere mantener un contexto de menor inestabilidad política» añade Perea.



