A medida que cada vez los dispositivos son más inteligentes, requieren y necesitan de más ancho de banda para su correcto funcionamiento. Smartphones, ordenadores, tablets, televisiones, neveras y ahora incluso las bombillas, la demanda de internet en nuestro hogar es cada vez mayor y por ello hay veces que la conexión no da para más.
Que tu internet sea lento es uno de los mayores problemas a los que nos podemos enfrentar hoy en día, ya que esto ralentiza enormemente nuestro trabajo o cualquier gestión o trámite que tengas que llevar a cabo. Lo más sencillo es culpar al proveedor de internet, pero el wifi y la conexión a Internet son dos cosas diferentes.
Básicamente, tu proveedor de Internet te lleva la conexión a casa y tu router distribuye esa conexión de forma inalámbrica a tus dispositivos, si algo interfiere en esa conexión inalámbrica, tu wifi puede seguir pareciéndote terriblemente lento, aunque tengas una tarifa de Internet rápida. Por ello, la experta en tecnología Kanika Gogia, recomienda que antes de pagar más por una tarifa más potente, debes tener en cuenta otros aspectos que podrían ser los culpables.
1. Tu router está en un sitio inadecuado
Aunque el router WiFi no sea un dispositivo bonito y elegante, y prefiramos esconderlo lo máximo posible entre otros objetos, lo cierto es que esto afectando negativamente a la conexión, y mucho. Colocarlo en un lugar adecuado puede marcar la diferencia y los expertos recomiendan poner el dispositivo en un sitio central para maximizar la cobertura.
2. Estás utilizando la banda de WiFi equivocada
Desde hace varios años, tu router WiFi dispone de dos tipos de redes, la de 2.4 GHz y 5 GHz, esta segunda es la que ofrece más ancho de banda y por tanto velocidad a tu dispositivo. Lo normal, es que por desconocimiento conectemos siempre todos los dispositivos a una (suele ser la de 5 Ghz) queriendo que todos nuestros dispositivos funcionen lo más rápido posible.
Pero esto lo que hace es saturar el ancho de banda, provocando que el rendimiento sea mucho peor en general. Por eso, los expertos recomiendan que lo mejor es hacer distinción de qué aparatos están conectados a cada red.
Por ejemplo, tu smartphone, ordenador y televisor deben ir conectados al WiFi 5 Ghz, mientras que las bombillas inteligentes, altavoces tipo Alexa o la cámara de seguridad, pueden conectarse a la de 2,4 Ghz y su rendimiento no se verá tan afectado.
3. Usa un amplificador o repetidor WiFi
Un repetidor inalámbrico sirve para extender la señal de tu router a áreas distantes de tu hogar. Estos dispositivos son como amplificadores que retransmiten la señal inalámbrica, lo que fortalece la cobertura de tu red WiFi. Tan solo necesitas una toma corriente colocada en un lugar entre medias del router y la habitación o zona a la que quieres llegar.
4. Evita colocar el router junto a otros dispositivos electrónicos
Ten en cuenta que los dispositivos electrónicos pueden causar interferencias con tu router, en este caso el gran enemigo de tu WiFi es el microondas, aunque lo cierto es que los objetos grandes en general, como muebles voluminosos, pueden bloquear y degradar la señal de tu Internet.
5. Actualiza tu router
Actualizar el firmware del router puede poner fin a tus problemas de conexión, ya que si existen versiones más nuevas puede que en ellas se hayan arreglado algunos errores que causaban que tu internet fuera lento. A su vez, puede que el problema sea una cuestión de que no estés aprovechando las herramientas que te ofrece el WiFi, y es que la gran mayoría de routers modernos admiten un ancho de banda de 5GHz, por lo que deberías comprobar si estás usando esa velocidad.
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