Un buen descanso nocturno, más allá de la cantidad de horas que dormimos, se ve influido por infinidad de factores, que van desde lo que hemos hecho a lo largo del día, hasta nuestra rutina minutos antes de irnos a dormir.
Más allá de estos, un grupo de investigadores de Alemania se ha centrado en relacionar el dormir mal con una particular característica: ser zurdo. El estudio publicado en 2022 se llevó a cabo analizando los datos del sueño de más de 1700 adultos entre 18 y 80 años y llegó a la conclusión de que las personas zurdas pasan más tiempo ‘despiertas’ después de haber conciliado el sueño, lo que se asocia a una mayor somnolencia diurna.
Gracias a la actigrafía
Esto pudo comprobarse gracias al método de actigrafía, según el cual se emplea un pequeño dispositivo similar a un reloj de pulsera que registra la actividad motora, la temperatura de la piel y la sudoración. Este pequeño aparato diferencia las fases del sueño en función de los movimientos, los despertares nocturnos o la eficiencia del sueño en las fases REM y no REM. Además, los participantes completaron un cuestionario del índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh para evaluar subjetivamente la calidad del sueño.
La prevalencia de zurdos en el mundo es del 10,6%, aunque la cifra puede variar entre un 9,3% y un 18,1% dependiendo de cómo se mida la lateralidad, según el metaanálisis Human Handedness. En el estudio, el 91% de los participantes eran diestros, el 4,8% zurdos y el 4,2% ambidiestros.
Más tiempo despierto durante la noche
En definitiva, estos resultados concluyeron que cuanto más marcada era la zurdera de una persona, más tiempo pasaba despierta durante la noche. Además, la calidad objetiva del sueño de las personas zurdas fue inferior a la de las diestras.
A pesar de estas conclusiones, como ocurre con cualquier otro estudio, estos resultados no tienen por qué aplicarse siempre en todos los casos. Si bien los expertos sugieren que siempre es importante seguir hábitos que mejoren la calidad del descanso como evitar la cafeína y el alcohol poco antes de irse a la cama, limitar el tiempo frente a las pantallas, así como la práctica del ejercicio físico junto con una dieta sana y equilibrada.
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