Desde que llegó hace unos años a nuestras vidas, la Inteligencia Artificial se ha convertido en una herramienta utilizada por prácticamente todo el mundo y para casi cualquier tarea que se te pueda ocurrir. Y es que gracias a sus habilidades, esta tecnología se ha convertido en un complemento mucho más util que internet por sí mismo, sobre todo por su rapidez y sencillez.
Estas altas capacidades que tienen este tipo de plataformas han avivado las conversaciones de que vamos a llegar a un punto en el que las máquinas van a sustituir a las personas en numerosos aspectos de nuestra vida.
A pesar de que poco a poco ya vemos como se está introduciendo la IA en las diferentes industrias, y sus usos hacen que nuestro trabajo sea más simple, rápido y eficaz en la mayoría de los casos, la IA está todavía lejos de ser experta. Falla, se equivoca y muchas veces tan solo contesta lo que queremos oír, más que lo que deberíamos escuchar.
Y es que a pesar de que ChatGPT (o la IA que uses) ha podido ser útil para saber qué le pasa a tu planta, cómo cocinar una receta o saber cuántos países hay en el mundo, hay algunas temáticas o tareas que los expertos en ciberseguridad alertan que no deberíamos usar estos chatbots.
1. Consejo médico
A pesar de que cuando nos duela algo, o nos entreguen un informe médico, nuestro impulso sea pedirle a la IA que nos lo explique, los expertos señalan que puede ser contraproducente.
Primero porque la IA no tiene los años de estudio y conocimientos de un profesional, y segundo, porque muchas enfermedades, dolores o problemas pueden tener síntomas parecidos y la máquina puede asumir que un dolor de tripa por gases sea un cáncer de colón.
Preguntar a la IA consultas médicas es algo que los profesionales sanitarios aseguran que es una de las peores cosas que puedes hacer.
2. Hacer terapia
Puede parecer que la IA es la única que nos escucha, o por lo menos que lo hace de manera gratuita y en el momento en el que lo necesitamos.
Pero de nuevo, la IA no tiene los conocimientos de un profesional cualificado, y sus consejos por norma general no son útiles ni van a ayudarnos a solucionar nuestros problemas como lo va a hacer un psicólogo humano.
Puede llegar a ser peligroso, y ya se han registrado casos donde se vinculan suicidios con víctimas que acudían a la IA para hablar sobre su salud mental.
3. Consejos legales
De nuevo, la IA no puede sustituir a los profesionales legales, porque confunde, mezcla y no interpreta bien la legislación vigente con lo que le estás preguntando, sobre todo sin son cuestiones más técnicas o complejas.
Acudir a la IA para casos simples puede estar bien, pero no es recomendable sobre todo si lo quieres usar para trámites oficiales y casos reales que tengan que ver con la justicia.
4. Información confidencial o privada de tu trabajo
Subir documentos de trabajo confidenciales a un chatbot ajeno a tu empresa es siempre una mala idea. Sin embargo, es algo mucho más común de lo que debería.
La razón de ello es que los datos enviados a dichas plataformas se almacenan en servidores externos, donde resulta difícil recuperarlos o eliminarlos, y podrían acabar divulgándose a otros usuarios.
Pegar datos de clientes o cualquier información sujeta a controles de la empresa o a acuerdos de confidencialidad en una conversación personal de ChatGPT casi siempre será un motivo de despido.
5. Gestiones con contraseñas, identificación personal o datos de cuentas
De una manera similar a lo que ocurre con los datos del trabajo, bajo ningún concepto deberías compartir con la IA datos personales tuyos, como identificación DNI o pasaporte, contraseñas o datos bancarios entre otros.
Esta información se expone a ser robada o accedida por terceros una vez la compartes en un chat de este estilo.
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