Sin ser un nuevo escándalo en el Gobierno, increíblemente la presidenta Keiko Fujimori ha ratifiacado en el cargo de Representante Permanente del Perú ante la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), con sede en Roma, a una íntima amiga de la expresidenta Dina Boluarte, la exministra de Desarrollo Agrario y Riego, Jennifer Contreras.
Adiós los sueños de los fujimoristas que a lo largo de treinta años soñaron con tentar un cargo diplomático en la cuota política del gobierno. No este espacio y otros de altos nivel, estan reservado para los amigos de la clase media alta limeña, como el marquesito Alvaro Vargas Llosa, Rafael Beláunde y Carlos Espá, apristas cómo Aurelio Pastor o José Antonio Chang o por último «amigas y exministras de Dina» como Zulema Thomas y Jennifer Contreras.
La presidenta Fujimori es fiel a sus genes, así cómo su padre arrojó del templo a los dirigentes de su partido Cambio 90 ahora hace cera y pabilo con sus fieles que la acompañaron sin cejar en las tres últimas campañas electorales.
Pero, en esta veleidad se olvida o no le informan que la abogada Contreras como ministra retrasó inexplicablemente la compra de 86 camiones volquete marca Shacman (Orden de Compra Nº 0000147 del 28/9/23 por la suma de S/ 45’696,444), que hubieran servido, con oportunidad, para mitigar los desastres que originarán las lluvias y huaicos que se vienen por el Fenómeno El Niño (FEN).
Dichas unidades, fueron adquiridas de urgencia por la Autoridad Nacional del Agua (ANA), a cargo del biólogo Juan Carlos Castro Vargas, otro ratificado–exhombre de confianza del exministro Jorge Luis Montenegro Chavesta con cargo a los recursos de emergencia (Decreto de Urgencia N.º 015-23 por S/ 975’851,279), debían ser trasladadas a los departamentos de Ancash, La Libertad, Lambayeque, Lima, Piura, Tumbes e Ica. Pero, al final retrasaron la adquisición que ya contaba con la buena pró argumentando extemporaneamente nuevos requisitos, en una maniobra que se ha generalizado en la administración pública con fines insospechables.
Al final, descolmatación que tarda es un tiempo perdido, que no se puede recuperar a última hora. El tiempo no retrocede, como reclamaban en ese entoces los lugareños. Como conocen tirios y troyanos los volquetes son esenciales para los trabajos de descolmatación, que no es otra cosa que la extracción de material acumulado en los cauces de los ríos que se atiborran de piedras y deshechos en las estaciones de avenida (invierno).
Ahora la signora Contreras, nuevamente con frecuencia acudirá, en las románticas noches romanas, al barrio del Trastévere a cenar una pasta piccolina all’arrabbiata rociada con un buen Barolo para brindar por Dina y Keiko.

En tanto que el Perú con su 38% de deficil calórico, ha quedato atrás por otros cinco años. Y con seguridad, la ratificada Ambasciatore retomará el shopping semanal en la Vía dei Condotti o las divertidas escursiones en la Vía Trento,





