El mes más bajista de Wall Street, septiembre, arranca en rojo ante los ataques a petroleros en el estrecho de Ormuz y el aumento de la deuda pública del G7. La principal damnificada es el Nasdaq 100, donde se agrupan las firmas tecnológicas. El selectivo pierde un 1,5% hasta las 29.000 unidades. S&P 500 retrocede un 0,7% hasta los 7.600 puntos. Dow Jones cae un 0,5% hasta los 52.900 enteros. Russell 2000 pierde un 0,5% hasta los 2.900 puntos.
El entorno económico está afectando negativamente a las bolsas en su estreno de septiembre. Los títulos de renta fija pública se encuentran en un entorno alcista similar a la crisis financiera. El bono japonés ha superado el 3% de interés este martes, nivel no visto en 30 años. El título del Tesoro a 10 años se encuentra en el 4,78%. El mercado espera que este mes los bancos centrales más relevantes suban tipos de interés: Fed, BoJ y BCE.
Un entorno más restrictivo impacta de manera directa en la financiación de las empresas. Las grandes tecnológicas, tanto las proveedoras de servicios en la nube y de IA, como las desarrolladoras de componentes para los centros de datos, se encuentran en una espiral de emisiones de bonos corporativos para sostener las inversiones, a pesar de los extraordinarios beneficios. Unos intereses empresariales más altos alejan la promesa de los beneficios que cotizan en el parqué.
En el apartado monetario, el dólar ha alcanzado los 160 yenes, mientras que el billete verde avanza frente a Europa. Cada euro se intercambia por 1,159 dólares.
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