Las bolsas estadounidenses aguardan impacientes la presentación de resultados de Nvidia, sin embargo, este miércoles han abierto en rojo con el único faro de los datos del PCE y el PIB. Nasdaq 100, protagonista tecnológica de Wall Street, arranca con una caída del 0,2% hasta las 29.100 unidades. S&P 500 pierde un 0,1% hasta las 7.600 unidades. Russell 2000 cede un 0,2% navegando en los 3.000 enteros. Dow Jones se fija en los 53.600 puntos.
Los datos macroeconómicos de inflación y producto interior bruto han confirmado, preventivamente, que la Reserva Federal no moverá los tipos de interés en su reunión de septiembre. El deflactor subyacente del gasto en consumo personal (PCE) siguió las previsiones del mercado, con un avance interanual del 3,3%. La revisión del PIB, por su parte, confirmó el avance preliminar del 1,5% en tasa anualizada de la economía estadounidense.
Despejada la senda macro, y sin ninguna referencia sobre Oriente Medio, todas las miradas se fijarán en los resultados de Nvidia. La expectativa de la mayor beneficiada por la era inversora de la IA es máxima. De sus cuentas, los inversores moverán las rentas variables de todo el mundo.
Mañana, además, comienza la reunión de banqueros centrales en Jackson Hole. Las lecturas que se saquen de las palabras de Kevin Warsh, presidente de la Fed, junto a las posibles declaraciones de Scott Bessent, secretario del Tesoro de EEUU, moverán a la renta fija. Tras conocerse los datos macro, el bono a 10 años de Estados Unidos ha subido hasta superar el 4,66%. Los vigilantes de bonos siguen desconfiando de la deuda norteamericana aunque se haya telegrafiado una pausa para la Fed.
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