Hayden Panettiere, actriz estadounidense de 36 años, ha fallecido este domingo, 16 de agosto. Así lo han confirmado fuentes cercanas a su entorno en un comunicado enviado a la revista People a última hora de la tarde, en horario de Estados Unidos. “Es con profunda tristeza que hemos de compartir la trágica muerte de nuestra querida Hayden”, ha afirmado. “Era una increíble luz y una fuerza de la naturaleza que trajo inconmensurable amor y alegría a todos quienes la conocieron y a los millones de personas que la vieron en pantalla”. Por el momento, la familia ha decidido no compartir las causas de su muerte. Su padre, Skip Panettiere, ha pedido “privacidad” en un comunicado emitido en la cadena de televisión ABC, mientras su familia “procesa esta inimaginable pérdida”. Su publicista ha explicado a la cadena NBC que hay una investigación en curso y que “mañana [por este lunes] se conocerá más”.
Panettiere, que nació al norte de Nueva York y habría cumplido 37 años el próximo viernes, empezó su carrera como actriz infantil. De hecho, saltó a la fama con la película Bichos, de Pixar, en 1998, cuando tenía apenas ocho años. Sin embargo, se hizo especialmente conocida por su papel en la serie Héroes, en la que interpretaba a Claire Bennet, entre 2006 y 2010.
Alrededor de las 13.50 (hora local) del domingo, la policía de Greenville, en Carolina del Sur, y los servicios de emergencia acudieron tras recibir un aviso sobre una “mujer que no respondía”, según informó un portavoz del Departamento de Policía de Greenville en un comunicado obtenido por medios como People o Variety. “Al llegar, se le brindó asistencia médica; sin embargo, se declaró el fallecimiento de la persona —identificada posteriormente como Panettiere— en el lugar de los hechos”, señaló el portavoz. “El caso está siendo investigado por el Departamento de Policía de Greenville en colaboración con la Oficina del Forense del Condado de Greenville”, continua. “La investigación preliminar no ha revelado indicios de actividad delictiva ni circunstancias sospechosas. Una persona conocida de Panettiere fue quien realizó la llamada al 911″, se añade.
Profesionalmente, la carrera de Panettiere no pasaba ahora por un momento álgido; participó en la saga Scream y en 2023 había estrenado la sexta entrega de la franquicia. No tenía proyectos conocidos. Además, los últimos años habían sido especialmente duros personalmente, porque su hermano menor, Jansen Panettiere (también actor y que trabajó en The Walking Dead o Robots), murió de manera repentina por una cardiopatía en febrero de 2023, con tan solo 28 años. Meses después contó cómo se había sentido acosada por los fotógrafos en aquella época y cómo incluso decidió recluirse un tiempo. “Tuve que ver imágenes horribles de paparazzi saliendo del funeral de Jansen, que tuvo lugar en un sitio muy privado, y fue impactante”, dijo más tarde la actriz en People. Pero en recientes entrevistas, tras romper con un novio que abusaba de ella y publicar sus memorias, afirmaba estar centrada, feliz, mejor. “Siento que, por fin, me he quitado de encima todo eso, toda esa negatividad, que esas puertas que he ido cerrando y cerrando se han abierto, y que hay posibilidades muy emocionantes”, le decía a Jay Shetty.
Fue muy pronto cuando los padres de Panettiere decidieron iniciarla en el negocio: con apenas 11 meses, su madre empezó a presentarla como candidata para anuncios de televisión. Con poco más de cuatro años ya actuaba en telenovelas: a mediados de los noventa apareció en una treintena de capítulos de Sólo se vive una vez, y en casi 50 de The Guiding Light, sobre una familia de clase media del medio Oeste estadounidense. También fue Maddie en Ally McBeal y la voz de Kairi en el videojuego Kingdom Hearts, así como Gen en Soñando, soñando triunfé patinando, donde compartía escenas con la también fallecida Michelle Trachteberg. Pero fue su papel en Bichos, como la princesa Dot, el que la lanzó a la palestra, en 1996, así como el de la hija del entrenador Bill Yoast (Will Patton) en Titanes: Hicieron historia, protagonizada por Denzel Washington, en 2000.
Y después llegó Héroes. La ficción sobre superhéroes corrientesla catapultó a la fama en una época en la que las series de televisión quizá no gozaban del prestigio cultural que se les da hoy, pero sí en la que llegaban a millones de personas de todo el mundo casi a la vez. Entre 2006 y 2010, de los 77 episodios de la serie, su personaje de la animadora de instituto Claire, que tenía poderes para regenerarse, apareció en 73. También gracias a su personaje de Juliette Barnes en las seis temporadas de Nashville, que retrataba las dificultades de unos cantantes de country en la célebre ciudad de Tennessee, mejoró su aceptación entre la crítica, y llegó a estar nominada, tanto en 2013 como en 2014, a los Globos de Oro, como mejor actriz de reparto por la miniserie.
Cuando la serie acabó, en 2018, Panettiere bajó el ritmo. Participó en la saga de Screamy en películas como Amber Alert o Sleepwalker, su último proyecto. Uno de sus palees más queridos fue el de Al cruzar el tigre, en 2004, donde compartió pantalla con su hermano.
Fue precisamente durante el rodaje de Héroes cuando mantuvo un romance con su compañero de reparto Milo Ventimiglia (conocido por las series Las chicas Gilmore y This Is Us). Empezaron a salir en 2007, cuando él tenía 30 años y ella 18, en una relación que terminó en 2009. “El problema radicaba en que no podía anteponer el ‘te quiero’ al ‘te amo’, y en ese momento no me daba cuenta ni entendía por qué me incomodaba tanto”, explicaba recientemente en sus memorias. “Solo podía decir ‘te amo’ de forma casual. Siendo mayor, él era mucho más consciente de lo que eso significaba. Y eso decía mucho”.
Todo ello ha quedado relatado en This Is Me: A Reckoning (que podría traducirse como Esta soy yo: un ajuste de cuentas), la biografía que publicó a mediados del pasado mes de mayo y que se convirtieron en un enorme éxito de ventas. En ella relataba, también, sus problemas con el alcohol. “El problema no era sobre lo que estaba o no estaba mal en mi vida. La cuestión estaba en que tenía todo lo que había deseado, y todavía era infeliz. Tenía depresión postparto, y eso era una mierda”, rezaba uno de los fragmentos.
En ella narraba también cómo poco después de esa ruptura empezó una relación con el boxeador ucraniano Vladimir Klichkó. Juntos tuvieron una hija, Kaya, en 2014; ella habló públicamente sobre sus dificultades tras el nacimiento de la niña y de cómo había lidiado con una depresión posparto. Tras una década de idas y venidas, Panettiere y Klichkó decidieron separarse en 2018: cuando estaban a punto de casarse, él canceló la boda por sorpresa, y después regresó, arrepentido, pero ella decidió no volver con él. En 2018, Panettiere abandonó su lucha por la custodia de la niña y se la dio a Klichkó, al que califica de “padre increíble”. “Siempre la he querido aquí, y siempre la echaré de menos”, afirmaba en el podcast de Shetty. “Siempre quiero tenerla entre mis brazos, pero mi vida no puede ser así ahora”. En las memorias, afirmaba: “No vivir bajo el mismo techo cada día ha sido la experiencia más dura de mi vida”.
Tras la separación, la actriz conoció a un hombre llamado Brian Hickerson, con el que afirmaba que había pasado por una de las etapas más complejas de su vida, que calificaba como “traumática”. En el año 2020, Hickerson fue acusado de cuatro delitos graves de violencia machista, así como de dos delitos graves de agresión con arma mortal y un delito grave de disuadir a una testigo, y también de otro delito menor de agresión. Tras declararse culpable de dos delitos graves de lesiones a Panettiere, fue condenado a cumplir 45 días en prisión. “Es un tema muy vergonzoso”, reflexionaba ella en ese libro publicado hace apenas tres meses. “Siempre me he considerado una mujer fuerte y resiliente. La idea de que pudiera permitir que me sucediera algo así me dejó atónita. A quienes mejor me conocían, también les dejó atónitos. Intenté mantenerlo en secreto, en la medida de lo posible, porque no quería involucrar a nadie a quien quisiera. Ya sabía que querían protegerme, y yo quería protegerlos, tanto física como emocionalmente. Fue humillante”.
En esa autobiografía, con la que se embarcó en una gira promocional por buena parte de Estados Unidos, también hablaba de su sexualidad y de cómo había escondido algunos aspectos de ella en su juventud. “Es algo de mí que nunca pude compartir con el mundo porque simplemente nunca fue el momento adecuado. Era demasiado joven y me obligaban a ser perfecta en todo momento, no me animaban a ser yo misma. Luego llegó la época en la que parecía que el hecho de que la gente, sobre todo las mujeres, se declarara ser bisexual o que le gustaran las chicas, era una moda pasajera. Tenía miedo de que, si era sincera, me acusaran de subirme al carro. Era un tema difícil de abordar con claridad”, contaba en un adelanto concendido a la revista Us Weekly. “He decidido compartirlo con el mundo, me siento cómoda diciendo con seguridad que sí, soy bisexual. ¡Lo dije! Esta es la primera vez que lo digo en alto”.
La promoción de This Is Me, publicado el 19 de mayo, le había traído alegría y un retorno de su popularidad. Había paseado por redacciones y platós de televisión, y era muy activa en redes sociales —su cuenta de Instagram acumula 1,1 millones de seguidores—. Tras narrar en el libro episodios difíciles de abuso de sustancias, depresión, ansiedad, paso por rehabilitación (durante ocho meses) y dismorfia corporal y explicar su mala relación con su madre o cómo se había enterado de la muerte de su hermano por teléfono, se sentía liberada. Como le dijo al diario The New York Times en una entrevista: “No me puedo creer que haya podido salir viva de todo esto”.
María Porcel, El País



