Según información a la que ha tenido acceso defensa.com, el Comité de Estudio Técnico Operativo (CETO), tras evaluar durante poco más de un año las performances operacionales de los Leopard 2E6 de Rheinmetall Landsysteme Gmbh (Alemania), K-2 Black Panther de Hyundai Rotem (Corea del Sur), M-1A1/A2 Abrams de General Dynamics Land Systems (Estados Unidos) y MBT-3000 de Norinco (República Popular China), así como los carros de combate propuestos por Polonia y Turquía, determinó que la opción más recomendable para los requerimientos operacionales del Ejército del Perú es el K-2 Black Panther fabricado por Hyundai Rotem.
Entregas previstas
El programa “Adquisición de un Nuevo Tanque de Batalla (MBT)”, que aún no dispone de los recursos requeridos para poder iniciar la fase de negociación y contratación, contempla la adquisición de 150 K-2 Black Panther. Reemplazarán, al menos en parte, a los T-55 y AMX-13 adquiridos en 1973 y 1954, que bordean, respectivamente, los 53 y 72 años de servicio.
Inicialmente, este año se adquiriría un lote inicial de 18 K-2 Black Panther, seguido de otro de 28 adicionales, que serán fabricados en Corea del Sur, mientras que los restantes serían coproducidos en la planta de ensamblaje de carros de combate y de vehículos blindados que Hyundai Rotem propuso construir en el Perú durante el Foro “Industria de Defensa como Política de Estado”, realizado en octubre pasado.
La propuesta, como informamos en su momento en defensa.com, propone un Plan de Modernización de 15 años que comprende, sin costo para el Estado peruano y con una inversión de 270 millones de dólares, implementar dicha planta con un 30% de componentes y servicios de manufactura nacional. En diciembre pasado, el Ejército del Perú suscribió un acuerdo marco con Hyundai Rotem orientado a ampliar la cooperación tecnológica, gestionar alternativas de financiamiento y dar impulso a una serie de proyectos industriales vinculados al sector defensa, acuerdo que prevé la eventual coproducción en el Perú no solo de los 150 K-2 Black Panther, sino la de 280 K-808 (8×8) White Tiger.
Así es el K-2 Black Panther
El K-2 Black Panther es un carro de combate que tiene una longitud de 10,8 m, un ancho de 3,6 m. y una altura de 2,4 m. El peso en combate es de 56 toneladas y es tripulado por 3 efectivos: jefe de carro, tirador y conductor. La planta motriz corre por cuenta de un motor diésel Hyundai Doosan Infracore DV27K de 1500 HP, que le confiere una velocidad máxima de 70 km/h en carretera y de 50 km/h a campo traviesa y 32 km/h en retroceso, estimándose la autonomía en 450 km.
Puede acelerar de 0 a 32 km/h en 7 segundos. Está dotado del denominado Sistema de Suspensión ISU (In-arm Suspension Unit), que le permite controlar de manera individual las orugas en al menos dos posiciones: «de rodillas» –que permite incrementar el ángulo de tiro– y “en espera”, que le proporciona una silueta mucho más baja que en su posición ordinaria. Dispone de un timón hidráulico y una caja de cambios automática LSGF-3000 de 8 posiciones: 6 cambios hacia adelante y 3 hacia atrás., la relación potencia-peso es de 27.3 HP por tonelada y puede vadear ríos sin preparación alguna del orden de 1.8 m. y de 4 m. con la debida preparación.
El armamento principal del K-2 Black Panther es un cañón Hyundai WIA CN08 L55 de 120/55 mm. de anima lisa dotado con 40 proyectiles y puede realizar, gracias a su cargador automático (que alberga 20 proyectiles), hasta 10 disparos por minuto. El alcance efectivo, con munición del tipo K279 APFSDS-T, es de 3,000 m. El armamento secundario lo conforman dos ametralladoras: una K-6 (versión de la Browning M-2HB) de 12.7 mm. –con 3,200 proyectiles– y una de 7.62 x 51 mm. dotada con 7,000 proyectiles. Alinea un moderno sistema de control de tiro (térmico/GPS/CPS), blindaje reactivo (capaz de resistir proyectiles de 120 mm. del tipo APFSDS) y un sistema de protección activo KAPS-2 que detecta y neutraliza amenazas.
Alejo Marchessini para Defensa.com 30/7/26

Los tanques coreanos K2 «Black Panther» fueron estacionados en la avenida del Ejército, pero no se les permitió desfilar.
Los tres tanques K2 Black Panther fabricados por la compañía coreana Hyundai Rotem que arribaron al país el pasado seis de julio se quedaron sin participar en el desfile militar del domingo, pese a que fueron trasladados hasta el cruce de las avenidas del Ejército y Salaverry a la espera de su exhibición ante la presidenta Keiko Fujimori.
De acuerdo con fuentes castrenses, la presentación de los vehículos de guerra era parte de un acuerdo entre el Ministerio de Defensa y el Ejército para anunciar la firma de un contrato con Hyundai Rotem para la producción de una flota de K2 Black Panther en reemplazo de los tanques soviéticos T-55.
Sin embargo, el Ministerio de Defensa no autorizó que intervengan el desfile, entre otras razones, porque la suscripción del contrato fue suspendida por no contar con los recursos necesarios para abonar un adelanto de nada menos US$1.500 millones a Hyundai Rotem, según Angel Paéz de La República.
Los pronósticos catastróficos sobre el impacto del fenómeno El Niño obligaron a orientar los fondos públicos a programas de mitigación de eventuales desastres, explicaron las fuentes consultadas del Ministerio de Defensa.

Seis unidades del blindado coreano «White Tiger» fueron parte de la parada militar.
“Debido a la repriorización de necesidades por el agravamiento de los escenarios del fenómeno El Niño, no se pudo continuar con el proceso planificado, no habiéndose suscrito contrato alguno (con Hyundai Rotem)”, informó el Mindef a La República.
“Lo que no hizo posible que los tanques participaran en el desfile cívico-militar del 29 de julio”, indicó el Mindef.




