El Tribunal Constitucional (TC) declaró fundado el pedido de habeas corpus presentado por la defensa del expresidente Ollanta Humala y dispuso la nulidad de todo el proceso penal seguido en su contra por el delito de lavado de activos agravado, haciendo extensivo un procunciado previo por el Caso Cócteles. La decisión también deja sin efecto la sentencia de 15 años de prisión que cumplía en el penal de Barbadillo
La resolución del máximo intérprete de la Constitución representa un giro trascendental en uno de los procesos judiciales más emblemáticos derivados del caso Odebrecht en el Perú, disponiendo la nulidad de todo el proceso penal seguido contra el exmandatario, por lo que deberá abandonar el establecimiento penitenciario donde permanecía recluido desde que fue condenado.
El hábeas corpus fue presentado por la defensa de Humala con el argumento de que durante el proceso se vulneraron derechos fundamentales, entre ellos el debido proceso y las garantías constitucionales. Tras varios meses de evaluación, el Tribunal Constitucional resolvió darle la razón al exjefe de Estado y ordenar la anulación de las actuaciones judiciales que culminaron con su condena.

Condena queda sin efecto
Ollanta Humala había sido sentenciado a 15 años de prisión por el delito de lavado de activos agravado, en un proceso relacionado con presuntos aportes recibidos para las campañas presidenciales del Partido Nacionalista. Tras la lectura de la sentencia fue internado en el penal de Barbadillo, donde permaneció umpliendo la condena.
Con la decisión del Tribunal Constitucional, esa condena queda anulada al declararse la nulidad del proceso que le dio origen. El fallo supone que las autoridades penitenciarias deberán ejecutar su excarcelación una vez sean notificadas formalmente de la resolución.
La decisión del TC genera un nuevo capítulo en el debate sobre los alcances del delito de lavado de activos y las garantías del debido proceso en investigaciones por financiamiento de campañas políticas. El proceso contra Humala fue el primero en llegar a sentencia entre los expresidentes peruanos investigados por el caso Odebrecht, convirtiéndose en un referente para otros procesos de corrupción de alto perfil.
Al final va quedando claro que los procesos por aportes del Equipo de Fiscales del proceso lavajato, a diferencia del Barsil en que se condenó a los empresarios, sirvió para acosar a políticos. Un mamarracho. Que dirigieron Rafael Vela, José Dominfo Pérez, Gustavo Gorriti, según una acusación fiscal que está a punto de pasar a investigación preparatoria.




