Apple vuelve a amenazar el liderazgo de Nvidia como la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil. En las últimas cinco jornadas, hasta la sesión del lunes, las acciones de la compañía de la manzana se han revalorizado más de un 11% y han vuelto a los 314 dólares, a un paso de su máximo histórico, que equivalen a un valor de mercado de 4,60 billones de dólares (unos 4,02 millones de euros). Este martes, han llegado a alcanzar los 315 dólares a la apertura. Por el contrario, Nvidia, líder claro durante el último año, tras haber llegado a superar la histórica cota de los cinco billones, ha visto como sus títulos cedían cerca de un 5% en el último mes, hasta 194 dólares. En la preapertura de este martes, profundizan en su bajada, hasta el entorno de los 191 dólares, que otorgan una capitalización de 4,64 billones. Alphabet, la tercera en discordia, capitaliza 4,45 billones, tras revalorizarse un 9% en las últimas cinco jornadas.
Las espadas vuelven a estar en todo lo alto entre dos compañías que tienen entre sus estrategias principales la recompra de acciones. En el último trimestre, el gigante de los chips para inteligencia artificial (IA) destinó 20.000 millones de dólares a esta remuneración, anunciando, además, un nuevo programa de 80.000 millones; mientras que Apple destinó 36.989 millones a recomprar títulos en el mismo periodo, mientras su consejo autorizaba otro programa, por un importe de 100.000 millones.
En este escenario, los inversores ya están pendientes de los próximos movimientos industriales y comerciales de Apple, especialmente en el mundo del iPhone, su principal negocio. La compañía, que a principios de septiembre cambiará de CEO con la llegada de John Ternus en sustitución de Tim Cook, planea una importante expansión de su línea de iPhone entre el segundo semestre de 2026 y el primer semestre de 2027, incluyendo al menos cinco nuevos modelos.
Entre las principales novedades, según comentan los analistas, destaca la nueva apuesta de la compañía de la manzana, que está preparando su primer iPhone plegable. Inicialmente, Apple tendría como objetivo producir alrededor de 10 millones de unidades durante este mismo año. Además, Apple también planea lanzar un modelo premium, el iPhone Ultra, en la gama alta.
El periodo comprendido entre el segundo semestre de 2026 y el primer semestre de 2027 puede ser crucial para evaluar cómo Apple equilibra la diferenciación de productos con la complejidad operativa. La magnitud de la producción del iPhone plegable, la acogida entre los clientes del iPhone Ultra y las posibles repercusiones de sus decisiones sobre el suministro de memoria podrían influir en cómo los inversores evalúan la solidez y la flexibilidad del modelo de negocio de la empresa.
Además, Apple está preparando una línea mejorada de iPad Pro y un MacBook Pro de gama básica rediseñado para el próximo año, que se suman a una serie de otros productos nuevos importantes planeados por la empresa para celebrar el vigésimo aniversario del iPhone. La compañía está probando cuatro nuevos modelos de iPad Pro que se espera que lleguen en la primavera de 2027, según Bloomberg, que cita fuentes con conocimiento del asunto. Los nuevos modelos mantendrán los tamaños de pantalla actuales de 11 y 13 pulgadas. Apple también está preparando un MacBook Pro de gama básica renovado, con nombre en clave K104, que podría lanzarse en la primera mitad del próximo año. El portátil, de 14 pulgadas, adoptará un nuevo diseño en línea con lo que Apple está preparando para los MacBooks de gama alta con pantallas táctiles, que se lanzarán entre finales de 2026 y principios de 2027.
En estas circunstancias, para abordar las limitaciones en el suministro de chips de memoria, como consecuencia de la demanda por parte de los centros de datos para IA, Apple está diversificando sus proveedores. La empresa acaba de ampliar su alianza con Broadcom hasta 2031, para asegurar el suministro de semiconductores personalizados, en un movimiento corporativo bien valorado por el mercado. El acuerdo amplía la relación que ambas compañías han mantenido durante años. Apple es ampliamente considerada como uno de los mayores clientes de Broadcom y se estima que representa aproximadamente el 20% de los ingresos anuales del fabricante de chips.
Según el acuerdo revisado, Broadcom continuará desarrollando chips de circuitos integrados de aplicación específica (ASIC) personalizados para la empresa de la manzana, y la compañía afirma en el documento que los componentes se utilizarán en “varias generaciones de productos Apple”. No se han revelado los términos financieros.
Broadcom ha suministrado históricamente a Apple una gama de componentes de conectividad y radiofrecuencia utilizados en dispositivos como los iPhones, incluyendo semiconductores relacionados con Bluetooth, Wi-Fi y telefonía celular. Si bien Apple ha intensificado sus esfuerzos en el diseño interno de chips, implementando tecnologías de módem propias como el C1 y el C1X e introduciendo chips inalámbricos propietarios en algunos productos, continúa dependiendo de Broadcom para ciertos componentes de red y radiofrecuencia.
Ambas compañías firmaron previamente un acuerdo multimillonario en 2023 centrado en componentes de radiofrecuencia 5G fabricados en Estados Unidos. La última extensión amplía el alcance de la colaboración ante el aumento de la demanda de silicio personalizado utilizado en sistemas e infraestructura relacionados con la inteligencia artificial.
En paralelo, Broadcom también ha estado expandiendo su negocio de chips de IA, colaborando con importantes empresas tecnológicas como Alphabet y Meta Platforms en silicio personalizado para centros de datos. Las acciones de Broadcom subieron en las operaciones previas a la apertura tras el anuncio.
A su vez, Apple está desarrollando por separado sus propios chips de servidor de IA, con nombre en clave Baltra, que se espera que sean compatibles con las funciones de Apple Intelligence basadas en la nube, como las herramientas de generación de texto e imágenes. En principio, estos sistemas integren la tecnología de Broadcom para redes y conectividad.
Santiago Millán, El País




