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El petróleo empieza a trazar extrañas rutas de miles de kilómetros porque no cabe ni una gota más crudo en las grandes refinerías de Asia

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Buque petrolero camino a Hawai.

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  • Podría llegar un cargamento de crudo desde el Golfo hasta Hawai
  • También se está enviando petróleo desde refinerías de Asia a California
  • Asia estaba preparada para la crisis de Ormuz… y ahora sobre mucho petróleo

El mercado ha pasado del no hay petróleo al ya no cabe más crudo en solo unas semanas. El cierre del esteecho de Ormuz está dejando una situación cuando menos curiosa en los mercados. Durante los peores días y semanas del conflicto, las refinerías de Asia (Corea del Sur, Japón, India…) se lanzaron al mercado para comprar petróleo en grandes cantiades a cualquier precio, para asegurarse el suministro ante el cierre de la artería que nutría de crudo a estos países. Durante esas semanas, el petróleo se acumuló en Ormuz en grandes buques y los países del golfo Pérsico que llenaron hasta las trancas sus tanques de almacenamiento terrestre y marítimo. Ahora que Ormuz vuelve a ‘fluir’ no se sabe qué hacer con tanto petróleo en la región. Las refinerías asiáticas están hasta arriba de crudo y están rechazando el petróleo de Ormuz, por lo que algunos cargamentos han tenido que zarpar hacia EEUU, cruzando un océano entero para encontrar destino. El mundo de la energía puede dar un vuelco en cuestión de semanas, días y a veces horas.

La cotización del petróleo es la prueba del algodón de esta nueva normalidad del mercado de crudo. Tras haber superado los 115 dólares por barril en momentos puntuales de marzo y abril, el Brent, de rerencia global, cotiza en la zona de los 73 dólares, un precio coherente con un mercado bien abastecido y que se acerca mucho a los niveles precios al comienzo del conflicto entre EEUU e Irán. Durante el cierre de Ormuz se temió lo peor y todo el mundo se preparó como pudo. Ahora que el petróleo vuelve a fluir, muchas refinerías y tanques ya tenían cargamentos comprados y incluso depositados físcamente en sus instalaciones.

Esto es como cuando una familia se prepara para llegada de una borrasca o alguna inclemencia y se pelea en los supermercados por obtener pertrechos al precio que sea. Si luego la borrasca no llega… esos pertrechos hay que consumirlos igualmente aunque hayan costado mucho más y los supermercados vuelven a mostrar estanterías colmadas de productos.

Más y más producción

Además, la producción petrolera de los países del Golfo Pérsico está aumentando mucho más rápido de los previsto con la reapertura del Estrecho de Ormuz, mientras que las refinerías asiáticas, que ya cuentan con un suministro suficiente, por lo que están incluso enviando crudo a destinos tan lejanos como California, según explican desde la agencia Bloomberg.

Aunque Asia suele ser el principal consumidor de crudo de Oriente Medio, las refinerías se han visto desbordadas, ya que el acuerdo de paz provisional entre EEUU e Irán permite a los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y otros países reanudar la producción, mientras que China, el principal importador, se ha mantenido al margen. Como resultado, algunas procesadoras están ofreciendo ahora cargamentos hacia Occidente, según operadores familiarizados con el asunto.

El petróleo hace miles de kilómetros

Los crudos de los Emiratos Árabes Unidos se están comercializando en lugares tan distantes como la costa oeste de Estados Unidos, según los operadores, que pidieron permanecer en el anonimato por no estar autorizados a hablar con los medios. Esa parte de EEUU no ha importado crudo del estado del Golfo desde finales del año pasado, según Kpler. En otros lugares, se están ofreciendo crudos similares en Hawái, añadieron, lo que podría suponer el primer petróleo de Oriente Medio en llegar allí desde 2018 si se concreta el acuerdo.

El mercado petrolero se encuentra en un estado de incertidumbre, ya que la ola inicial de escasez aguda que siguió al estallido de la guerra está dando paso a un posible exceso de oferta. Con el aumento del tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz, los productores de Oriente Medio se apresuran a reactivar la producción paralizada, liberando una oleada de petróleo para los clientes asiáticos tradicionales que habían encontrado soluciones alternativas durante la crisis, en parte mediante la compra de más barriles estadounidenses.

No cabe más petróleo en Asia

«Las refinerías asiáticas ya cuentan con un buen suministro hasta agosto, y el rápido flujo de barriles liberados desde el estrecho de Ormuz simplemente desequilibra la oferta, sin que China aumente su demanda», afirmó June Goh, analista sénior del mercado petrolero de Sparta Commodities SA. El excedente asiático incluso hace rentable vender petróleo de Oriente Medio a destinos occidentales, añadió.

Estas raras operaciones comerciales podrían ser viables dado que los diferenciales de precios han cambiado, mientras que las reservas estadounidenses han disminuido. En Oriente Medio, los precios se desplomaron en las últimas semanas, y muchas variedades se cotizan ahora con descuento respecto al precio de referencia regional de Dubái.

Al mismo tiempo, las reservas estadounidenses han disminuido, impulsando al alza los precios locales. Las existencias en el centro de Cushing, Oklahoma (punto de entrega de los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI)) han alcanzado su nivel más bajo desde 2014. En otras regiones, las reservas de la costa oeste de Estados Unidos, incluyendo Hawái, se encuentran en su nivel más bajo desde 2004.

Europa y EEUU importaron crudo del Golfo Pérsico en tiempos de paz, pero las cantidades disminuyeron durante la guerra, ya que los consumidores asiáticos pagaron precios elevados por el suministro restante procedente de la región. El comercio entre EEUU y Asia también se está ralentizando. Una refinería surcoreana, GS Caltex, no compró crudo estadounidense durante el ciclo de negociación de junio, para suministros destinados a cargarse el próximo mes, según informaron operadores a los que ha tenido acceso la agencia Bloomberg. Esto se debe a que el WTI era más caro que otros crudos de la competencia, como el Murban de Abu Dabi, en base a entrega, explicaron.

Según estimaciones de operadores con conocimiento de los flujos, las ventas totales de crudo estadounidense con entrega en julio a Asia oscilaron entre 800.000 y 900.000 barriles diarios. Esto representaría una caída de más de la mitad con respecto a junio y situaría los niveles en su punto más bajo en aproximadamente un año, según datos de Kpler.

Este escenario tan curioso es, sin embargo, una muestra de la flexibildiad de las rutas marítimas y de la capacidad de la industria petrolera para superar importantes crisis de forma rápido. Durante lo peor de la crisis del estrecho de Ormuz se llegó a temer que el mundo se quedara sin petróleo, los europeos sin vacaciones (por escasez de combustible) y que se desatara una auténtica crisis económica global. Hoy, salvo sorpresa, todo eso parece cosa del pasado aunque la tensión en Ormuz siga muy viva.

Vicente Nieves. El Economista