Encuentro entre el empresario Jimmy Plucker y el presidente Balcázar en la Tiendecita Blanca
Una foto vale más que un millón de palabras, en el caso que nos ocupa, más de mil onzas troy de oro. Hace algunas semanas conmocionó el chismorreo limeño, El encuentro entre el presidente José María Balcázar y el empresario Jimmy Pflucker en la cafetería La Tiendecita Blanca (Miraflores) a la hora del almuerzo. No se conoce si fueron para degustar el menú criollo o el típico fondue de queso que preparan desde siempre los dueños.
Fue una reunión privada no reportada por la secretaría de la Preisdencia hacia finales de mayo de 2026. La cita generó atención mediática dado que en la misma mesa también se encontraba el excanciller Javier González-Olaechea y el embajador Ernesto Pinto. Días después el mandatario volvió a recibir al empresario aurífero en Palacio de Gobierno.
No se conoce si se trató el viaje del mandatario al Vaticano. González-Olaechea explicó que su presencia fue circunstancial; detalló que asistió al local a comprar (cachitos) y que, al ver a conocidos, se acercó a la mesa y fue entonces cuando le presentaron al presidente Balcázar.
Mes y medio después, durante la visita del presidente José María Balcázar, el viernes 18 de junio al Papa León XIV se filtró una Nota de Prensa sui generis para estas citas mencionando el «combate a la minería ilegal»: “Durante las cordiales conversaciones mantenidas en la Secretaría de Estado -dice el comunicado de la Sala de Prensa de la santa Sede-, se expresó satisfacción por las buenas relaciones entre la Santa Sede y Perú, así como la voluntad de fortalecerlas aún más. A continuación, se abordaron cuestiones de interés común, entre las que se encuentran la evolución socioeconómica, la actividad minera ilegal, la promoción del bien común y del diálogo, así como el compromiso en favor de la cohesión social”.
Pero a los pocos minutos aparecía otra fotos del novel broadcaster,Pflucker, dueño del Concentradora Paltarumi, con una sonrisa de oreja a oreja y con un aparatoso sobre manila estrechando la mano del Papa, en un encuentro exclusivo.
A DIOS ROGANDO CON EL MAZO DANDO
Mientras todos los encuentros se desarrollaban a las orillas del Tíber, el actual Congreso en los últimos días de su última legislatura se animarba a dar luz verde, en lugar del proyecto de ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Ley MAPE), un proyecto de ley MAPA, focalizado en la minería aurífera.
La premisa es simple, el proyecto de ley plantea «[…] establecer un régimen legal excepcional y transitorio para la formalización y activación productiva en las actividades de la minería aurífera subterránea a nivel nacional […].
El texto propone que los titulares de concesiones con mineralización predominantemente de oro, en las que exista presencia de mineros informales con Reinfo vigente, “celebren contrato de explotación minera a solicitud de estos [últimos] en un plazo de 60 días calendario […]”. Obligando a los concesionarios mineros a contratar con lo mineros informales que operan en su concesión, si o sí.
Aquí se abren escenarios. Si en el plazo no se llega a un acuerdo o el minero informal no pudo ubicar al titular de la concesión, entre otros supuestos, podrá presentar una solicitud ante la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas (Minem), para que intervenga como mediador en la celebración del contrato de explotación minera.
Aquí es donde aparece el detalle que llama la atención y que podría significar un nuevo golpe al sector. En el artículo N.° 3 del proyecto de ley se menciona claramente:
“En caso de la negativa del titular de concesión minera a suscribir el contrato de explotación (…), el Estado procederá a la ejecución subsidiaria, regulada en el Texto Único Ordenado de la Ley de Procedimiento Administrativo General (N.° 27444), sin extinguir el título minero”.




