Las bolsas de EEUU arrancan la jornada del jueves en rojos, con retrocesos livianos en el S&P 500, el índice de referencia, que mantiene los 7.500 puntos, y más acusados en el tecnológico Nasdaq 100, que borra más de un 1% y se queda en la banda de los 30.200 enteros. La protagonista de la jornada es la caída de la tecnología, con la firma Broadcom en el ojo del huracán al desplomarse un 14% en las operaciones previas a la apertura del mercado después de que sus previsiones de ingresos por semiconductores para inteligencia artificial en el trimestre actual quedaran por debajo de las expectativas.
La preocupación por el comercio de la IA amenaza con empañar un repunte sin precedentes que ha visto a los índices mundiales sacudirse las preocupaciones sobre la mayor perturbación de los mercados petroleros de la historia. El tono de aversión al riesgo se produce incluso cuando el Brent se encamina hacia su primer retroceso diario de la semana, cayendo un 3,1% hasta situarse por debajo de los 95 dólares el barril.
«Las valoraciones parecen ligeramente sobrevaloradas en algunos segmentos del mercado que han registrado las mayores ganancias en las últimas semanas», afirma Wolf von Rotberg, estratega de renta variable del Bank J Safra Sarasin. «No es improbable que se produzca un cambio de liderazgo en la renta variable en este momento, con factores impulsores menos potentes que el sector tecnológico tomando el relevo», señala a Bloomberg.
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