En una entrevista con Milagros Leiva la noche del domingo 3, el presidente de la república, José María Balcázar, señaló que la compra de los cazas F-16 fue un proceso «secreto» que se realizó en el gobierno de su antecesor, José Jerí, que fue sin licitación pública, «a dedo», porque excluyó las propuestas de Francia y Suecia, sin darles la oportunidad de contraoferta, como lo hizo con la estadounidense Lockheed Martin, la empresa fabricante de los F-16.
“Cuando se presentó el punto de quiebre y se tenía que decidir si se compraban aviones franceses, suecos o americanos, el Gobierno de Jerí acordó que ese proceso se termine. Y ahí acuerdan que se debe comprar solamente a los americanos, los F-16”, contó el presidente, añadiendo que la decisión se formalizó a través de una disposición interna y secreta, que estableció el carácter reservado de la compra, reduciendo los mecanismos habituales de fiscalización, cuestionando el presidente la ausencia de un concurso público para una operación de gran magnitud.
“Eliminan ahí a los franceses y a los suecos, ya no los consideran, y sacan una disposición y dicen: esa compra va a tener carácter secreto. Y secreto de Estado, y que por tanto solamente se vería el vendedor y el comprador a través de la Fuerza Aérea”, señaló el mandatario.
El presidente contó que sus ministros, Carlos Díaz de Defensa y Hugo de Zela en Cancillería, fueron a RPP sin presentar su renuncia y le molestó que lo llamaran mentiroso. “Tuve que yo cesarlos y usted ve la resolución suprema que no viene ningún agradecimiento, ni siquiera gracias”, afirmó el jefe de Estado, agregando que los ministros salientes buscaron evadir responsabilidades administrativas y legales, ya que ninguno estampó su firma en el contrato final, recayendo la responsabilidad en un oficial de menor rango. “No firma el contrato, tampoco el ministro de Defensa, lo ha firmado un coronel, imagínese usted”, manifestó Balcázar.
“Yo creía que el proceso de licitación seguía por sus cauces normales. Había una carta de los suecos que reclamaba que le informáramos sobre cómo caminaba el proceso de la compra-venta. Ahí me entero yo de que habían ministros que estaban participando, no en una licitación sino en una compra directa”, sostuvo Balcázar, quien optó por no firmar nuevos documentos cuando supo de la contratación y dejó la decisión final al próximo gobierno. “A partir de ahí dije, señores, yo no voy a firmar nada y que corresponde al nuevo gobierno que viene con mejores dignidad para que vea, y ahora me reafirmo”, añadió.
Por último, Balcázar indicó que el próximo gobierno tendría la facultad de evaluar la continuidad del acuerdo. Señaló que la decisión final podría implicar su validación o modificación. En ese contexto, sostuvo que existen elementos legales que permitirían replantear la operación. Afirmó además que la revisión dependerá de la evaluación de la nueva gestión estatal.



