Debido a que Internet se ha vuelto indispensable en nuestras vidas, investigadores no dejan de buscar nuevas formas y sistemas que mejoren y corrijan los problemas que esta tecnología tiene hoy en día.
Y justamente un grupo de investigadores de Reino Unido acaban de presentar una nueva versión de WiFi que afirman que supera con creces la capacidad del WiFi convencial, al mismo tiempo que consume mucha menos energía.
Esto es porque han logrado crear un¡ WiFi basado en un sistema inalámbrico óptico, es decir, una red que usa luz en vez de ondas de radio. Esta diferencia es clave para reducir la saturación provocada por el auge de los servicios inalámbricos, como videollamadas, plataformas de streaming y cada vez más dispositivos conectados, debido a que consumen la mayor parte del ancho de banda de la red.
Y es que hasta ahora, las infraestructuras basadas en radiofrecuencia tenían un ancho de banda más pequeño, que junto a las interferencias y un consumo energético alto, provocaban que el sistema se desbordara. No obstante, mediante este nuevo sistema por luz, hay mucho más ancho de banda al mismo tiempo que las interferencias se reducen.
Como explican desde la revista Advanced Photonics Nexus, la comunicación inalámbrica óptica no compite con los sistemas de radio ni genera interferencias, con el añadido de que puede dirigirse con precisión a zonas específicas. Los investigadores aseguran que pueden alcanzar velocidades de transmisión de datos de hasta 362,7 gigabits por segundo (Gbps), lo que supone que es casi 100 veces más rápido que el que tienes en casa.
Todavía se encuentra en una fase de pruebas, y por ahora tiene que superar una serie de limitaciones técnicas, pero por lo que se ha podido comprobar tiene una capacidades prometedoras. Sus creadores aseguran que por el momento no va a sustituir al WiFi convencional, sino que más bien lo va a complementar en oficinas, hogares y otros espacios públicos donde el tráfico de datos y la densidad de usuarios son elevados.
Esto es porque el sistema hoy en día tiene que dirigir la luz a los dispositivos concretos, al igual que lo hace una lampara, y aunque esto tenga sus limitaciones, puede ser clave para dar la mejor conexión posible a una habitación o zona concreta de una oficina.
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