Nvidia presentó ayer tras el cierre del mercado unos ingresos históricos impulsados por su facturación de los centros de datos y la inteligencia artificial. A pesar de haber mantenido en la preapertura el verde, el arranque de Wall Street ha significado la caída de más de un 3% de las acciones de Nvidia en las primeras operaciones. «El escepticismo sigue impregnando las acciones de IA de gran capitalización», señalaron los analistas de TD Cowen en una nota recogida por Financial Times.
Desde hace semanas, los inversores están mostrando una creciente ansiedad con respecto a la tecnología en las principales bolsas. La palabra «burbuja» corre como la pólvora entre los brokers mientras el cuello de botella de los chips de memorias, las inversiones cruzadas y la falta de beneficios y productividad de la IA añaden tensión.
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