Ipsos como Datum y el IEP se resisten a realizar una simulación de votación pese a que el 10 de febrero se publicó el orden de los partidos en la cedula electoral.
Sin embargo, las ONGs caviares contratadas con suculentos dólares o euros para realiza el llamado «Fast Checking», miran al techo.
La opinión pública le viene pasando factura a Rafael López Aliaga por haberse apresurado a censurar a José Jerí sin haber previsto quién iba a ser el reemplazo, tarea que si reaalizó desde la clandestinidad Vladimir Cerrón de Perú Libre.
En menos de 48 horas, entre el martes 17 y miércoles 18 último, el Congreso de la República no sólo censuró a José Jerí como titular del Legislativo, sino que lo expulsó de Palacio de Gobierno designando como su sucesor a José María Balcázar, alentando la incertidumbre política, factura que se le pasó a Porky el candidato de Renovación Popular. Dicho de otra manera, Cerrón se «almorzó» a Porky como si se tratara de un delicioso chancho al palo del «Fogón»( Huaral).
La última encuesta nacional urbano rural de Ipsos realizada para Perú21 con una cartilla digital que se presta a manipulaciones revela que las cifras de intención de voto con miras a los comicios del 12 de abril, han registrado el papelón de Porky, el aspirante presidencial de Renovación Popular —por haber sido la bancada que promovió la moción de censura a Jerí—.

Y es que luego de haber subido a 12% en la primera quincena de febrero, —luego de un 10% que se sostenía desde agosto del año pasado—, el respaldo al aspirante celeste se ha derrumbado al 10%, mientras que Keiko Fujimori de Fuerza Popular, oponiéndose a la salida de Jerí, advirtiendo sobre los riesgos de que su reemplazo sea un representante del cerronismo, ha subido de 8% a 9%.
Otro detalle no menor es que el general José Williams de Avanza País con 3% y Enrique Valderra del APRA con 2 % han dejado el pelótón de otros a 45 días de las elecciones. Sorprende que el APRA, según Ispsos, no registre simpatías en la región de la selva. Veremos. Faltan dos curvas como en el hipodromo y aún permanece un 42% entre blancos y viciados para cambiar el panorama. Rodrigo Paz el presidente de Bolivia iba con 1 % a 30 días de las elecciones según las encuestadoras del país vecino y con un sólido mensaje (uno) el caital al alcance de todos a 10% anual, ingresó a la segunda vuelta y emuló a su padre Jaime Paz como presidente.
La tarea es afinar mensajes y evitar soltar decenas de ideas paporreteando.




