- Conozca los aspectos legales y mecánicos indispensables que padres y conductores deben verificar antes del retorno a las aulas.
Con el inicio del año escolar a la vuelta de la esquina, muchas familias ya están definiendo cómo se movilizarán los estudiantes durante el 2026. Elegir una movilidad para nuestros hijos no es solo un tema de horarios o cercanía, sino también de seguridad y formalidad. Revisar algunos puntos básicos puede hacer la diferencia antes de tomar el servicio.
Al respecto, José Luis Garnica, Tribe Lead de Seguros Vehiculares de Pacífico Seguros, explica los principales aspectos que deben considerar tanto quienes contratan como quienes brindan el transporte escolar.
Para padres: qué evaluar antes de contratar
- Evaluar las condiciones del vehículo: Verifique que la unidad se encuentre en buen estado mecánico, tenga revisión técnica vigente, cinturones de seguridad operativos y señalización visible. Un vehículo en óptimas condiciones reduce riesgos.
- Revisar que cuente con SOAT vigente: El SOAT es el seguro obligatorio que cubre la atención médica en caso de accidente, tanto para los ocupantes como para terceros. Permite cubrir gastos de curación hasta S/ 27,500, además de indemnizaciones por invalidez o fallecimiento. Es el respaldo básico que todo vehículo debe tener.
- Confirmar que la unidad esté autorizada: En Lima y Callao existen 3,758 movilidades autorizadas para prestar el servicio escolar, según la ATU. Solicitar la constancia de registro municipal o permiso correspondiente ayuda a reducir el riesgo de contratar un servicio informal.
Para conductores: responsabilidades clave
- Complementar el SOAT con un seguro adicional: El SOAT cubre daños personales, pero no los daños materiales del propio vehículo ni los perjuicios materiales ocasionados a terceros. Contar con un seguro vehicular declarado para uso escolar permite ampliar la protección y ofrecer mayor respaldo a las familias.
- Respetar la capacidad y condiciones del servicio: Evitar la sobrecarga no solo previene multas, sino que asegura una evacuación rápida en emergencias. Cumplir con los horarios y rutas establecidas demuestra un servicio profesional y confiable.
- Mantener una comunicación clara con los padres: Informar oportunamente sobre cambios de ruta, retrasos o cualquier eventualidad genera confianza y fortalece la relación con las familias durante todo el año escolar.
“Cuando se trata de transporte escolar, la prevención y la formalidad deben ir de la mano. Cumplir con los requisitos, contar con el respaldo adecuado y mantener buenas prácticas en la operación diaria permite ofrecer un servicio más confiable tanto para los menores como para quienes lo brindan”, concluye Garnica.



