Desde el Faro
Por: Rafael Hidalgo
De cara a las elecciones del 12 de abril, el tema del empleo ha estado ausente en el debate, no obstante que el número de personas adultas (mayores de 18 años) asciende a 25,2 millones. Sin embargo, se puede colegir del informe de Empleo a Nivel Nacional del INEI (diciembre de 2025) que únicamente 17,4 millones forman parte del ejército laboral, la llamada Población Económicamente Activa (PEA); ergo, el nivel de actividad es 69% (en la prepandemia, en 2019, era 73%).
Dicho de otra manera, nada menos que 7,6 millones de adultos (6 millones en 2019) se encuentran en condición de inactivos (64% son mujeres), a los que se denomina Población Económicamente No Activa (NO PEA), que se divide en: quehaceres del hogar, 3,4 millones; estudiantes, 2,3 millones; 790 mil jubilados o rentistas; 700 mil incapacitados o enfermos; y 210 mil a la espera de un primer trabajo.
Por otro lado, la población ocupada aproximadamente bordea los 16,5 millones de personas, que se clasifican por su nivel de ingreso: en empleo adecuado, 9,7 millones, que son aquellos que gozan de un ingreso que supera el sueldo mínimo mensual de S/ 1.130 soles, y 6,8 millones son los que “cachuelan” en el subempleo, que perciben por debajo de la remuneración mínima. Sobreviven. En el período 2020-2025 emigraron más de 900 mil peruanos (INEI).
En tanto que Paola Herrera, del IPE, señala: “Se mantiene una concentración de empleo y de calidad para sectores con mayores niveles de formalidad, con más experiencia, dejando rezagados a los empleos juveniles, que acumuló su cuarto año consecutivo de contracción” (16/2/26), añadiendo: “Desde 2022, este grupo tuvo un retroceso de casi 15% en su población ocupada, equivalente a casi 400 mil personas; en contraparte, el grupo de mayor edad sumó 14% (830 mil más)”. Un dato alentador es que el empleo formal se colocó en 30% versus 25% en 2019. Avanzamos lentamente. Empero, una noticia no muy alentadora es que el ingreso promedio mensual (descontando la inflación) creció apenas 1,1% en 2025 respecto a 2019.
Para remate, desde el año 2025 el INEI viene publicando una estadística racial del empleo. Quienes se autoidentifican como blancos (5% de la población) aumentaron su empleo en 11,1%, mientras que para los mestizos (59%) aumentó en 4,9%; los afroperuanos (9%), en 3,9%. Sin embargo, los de origen nativo (20,5%), que son los quechua, aimara, nativo o indígena de algún pueblo, perdieron empleo en -8,4%, y los que se identifican como “peruanos” (4,5%), que son los trigueños o criollos, perdieron -4%. Dicho de otra manera, cerca de 380 mil (336 mil indígenas y 46 mil de “raza peruana”) perdieron su chamba en 2025 (el sur andino y la selva). Discriminación absoluta.
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