Vladimir Cerrón se almorzó a Porky -como si fuera un chancho al palo en el restaurante El Fogón de Huaral- eligiendo a su aliado a José María Balcázar, por la falta de calle, suma ingenuidad y desbocada vehemencia del candidato del Opus Dei.
En la votación del Congreso para elegir el nuevo presidente del Congreso que se convertiría en presidente de la República, ganó José María Balcázar, otro cajamarquino que con el apoyo estratégico de Perú Libre de Cerrón llega a Palacio de Gobierno.
A lo cabildeos de perú Libre se sumó Podemos de José Luna a la que se sumó César Acuña para seguir manteniendo los ministerios de Salud y Vivienda, obteniendo 64 votos en segunda vuelta, superando a los 46 votos de la Maricarmen Alva, que no derrama simpatía, quien la yegua de batalla de Renovación Popular.
Cerrón se aprovechó de Renovación Popular y de los caviares que lanzaron al arequipeño Edgard Raymundo para marear al respetable y colocar otro inquilino en la Casa de Pizarro. En el futuro de lo que resta de campaña Porky debería tomar una taza de hierba luisa calientita antes de lanzar a los dirigentes de Renovación Nacional en modo piara a los medios de comunicación.
Como primera medida, Vladimir Cerrón ha pedido que den de baja al comandante general de la PNP, el general Óscar Arriola. ¿Se cumplirá?. Sigue el salvoconducto a Bettsy Chávez, el restablecimiento de relaciones con México y la normalización con Colombia.
Dejando desubicado al embajador de EEUU Bernie Navarro y la venta de los carísimos cazas F-16 para la FAP a casi US$ 300 millones cada uno.
La lección que deja el retorno de Perú Libre, aún sea simbólico, a pocos meses de terminar el período de gobierno, reivindica en alguna medida la voluntad popular violentada, echando por los suelos a los golpistas de Estado, quienes terminan disciplinados por la correlación de…
— Vladimir Cerrón (@VLADIMIR_CERRON) February 19, 2026




