El mercado de las criptomonedas inicia 2026 con un escenario muy distinto al de ciclos anteriores. Lejos de una euforia desordenada, el foco está puesto en la consolidación del ecosistema, el ingreso sostenido de inversores institucionales y una posible validación de pisos de precio en Bitcoin. El interés ya no se concentra solo en el valor del activo, sino en su integración estructural al sistema financiero tradicional, según revelan los especialistas del sector.
Bitcoin, tasas y minería: señales de un posible piso
El comienzo de 2026 encuentra a Bitcoin operando en niveles que muchos analistas consideran de soporte. Según explica Guillermo Escudero, director de Notbank by CryptoMarket, esta lectura se apoya en varios factores: el costo de producción de los mineros, la expectativa de nuevos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal y una creciente acumulación por parte de actores institucionales.
A esto se suma un dato clave: la salida sostenida de bitcoins, desde los exchanges hacia billeteras de largo plazo, un comportamiento históricamente asociado a fases de acumulación. “El mercado está validando zonas de soporte relevantes y muestra señales de reposicionamiento más que de salida”, comenta.
Wall Street acelera mientras el retail duda
Mientras el mercado minorista se retrae, los inversores institucionales aceleran. Los ETFs de Bitcoin al contado en Estados Unidos superaron los USD 2 billones en volumen acumulado al 2 de enero de 2026, con entradas netas por cientos de millones de dólares en la primera semana del año.
Productos como el iShares Bitcoin Trust de BlackRock lideran este movimiento, reforzando la idea de que los grandes jugadores están utilizando los precios actuales como oportunidad de posicionamiento. Este desacople entre el mercado spot (al contado) y los instrumentos institucionales sugiere que el próximo ciclo podría gestarse desde la acumulación silenciosa y no desde la euforia minorista.
«En la última segunda semana de enero hubo ingresos positivos por parte de los ETF´s, lo que generó un alza en el precio que se ve el valor actual del bitcoin en USD 95.000, suponiendo que los flujos y volumen que manejan estas instituciones son lo suficientemente relevantes para aportar movimientos al mercado y posibles tendencia”, analiza Escudero.
Perú: adopción creciente y un marco que habilita
En este escenario, Perú comienza a posicionarse como un mercado cripto con alto potencial de crecimiento, impulsado por un mayor interés en Bitcoin, monedas estables y servicios financieros digitales. Si bien el nivel de adopción aún es moderado, el marco normativo local —que no prohíbe expresamente las criptomonedas— facilita la operación de empresas del sector y la llegada de nuevos servicios. Esto permitió el desarrollo de un ecosistema que combina innovación con cautela regulatoria.
Se destacan plataformas como Notbank, con presencia sostenida en el país, junto a iniciativas como CriptoCocos, impulsada por el Banco de Crédito BCP, y exchanges regionales como Lemon y SatoshiTango. Estas plataformas permiten operar con moneda local sin restricciones significativas, un diferencial clave para un país con fuerte actividad turística y una economía de hecho bimonetaria, donde las stablecoins ganan terreno como herramienta de pago y resguardo de valor.
“Este año no se va a definir solo por el precio de Bitcoin, sino por cuánto de la economía real empieza a operar sobre infraestructura cripto”, concluye Escudero.



