- BMW lidera las caídas con un descenso de más del 3,5%
- El lujo, las farmas y las empresas más expuestas, en el ojo del huracán
- Trump ha anunciado aranceles de un 10% más para 8 países europeos
Vuelven los aranceles. Cuando parecía que ya se había encontrado una relativa paz comercial, Groenlandia lo ha vuelto a cambiar todo. Este fin de semana el republicano ha anunciado que a partir del 1 de febrero habrá aranceles adicionales del 10% a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. El motivo es que estos países han declarado su respaldo a la isla ante la ofensiva de EEUU por hacerse con el control de la misma.
Este arancel subirá a partir del 1 de junio a un 25% y «deberá pagarse hasta que se llegue a un acuerdo para la compra total y completa de Groenlandia«, ha hecho saber el mandatario en su plataforma Truth Social.
Pese a que el anuncio fue este sábado, los mercados no habían podido pronunciarse aún y lo han hecho con caídas en los sectores clave. El EuroStoxx 50 en su conjunto cede un 1,5%, pero donde más se nota es en las firmas más expuestas, particularmente el motor, que lleva ya tiempo en crisis y que encuentra un nuevo e inesperado golpe en el conflicto por la isla más grande del mundo.a
BMW cede un 3,5%, Porsche hace lo propio, un 3,03%, Mercedes un 3,18% y Volkswagen un 3,21%. Fuera de Alemania, Stellantis cede un 1,61% y Renault un 1,16%. No es el único sector, pero sí es el más afectado. Las firmas del lujo cayeron con fuerza también. En España, CIE automotive cae un 2,03%. El motivo es claro, para estas empresas entre el 22% y 23% de sus ventas vinieron del mercado estadounidense. Unos 750.000 coches europeos al año cruzan el Atlántico.
El caso es especialmente duro para las empresas germanas, que han apostado históricamente por este mercado y han quedado expuestas. Para BMW el país norteamericano representa un 20% del total de su negocio. Un 25% para Mercedes Benz y casi un tercio para Porsche.
No es el único sector afectado , el lujo, también muy expuesto, cede también con contundencia. Las caídas están lideradas por LVMH, la matriz de Louis Vuitton, que se deja un 4%. Pero está lejos de ser la única que sufre. Hermes cede un 2,97%, Pandora hace lo propio, un 2,7%. EssilorLuxottica baja un 1,57%. Richemont hace lo propio, un 3,56%, Christian Dior un 3,62% y Kering un 3,14%.
Estas empresas tienen como grandes mercados China y EEUU. Este último representa según Bain hasta un 25% de las ventas. Desde Lombard Odier explican que «el aumento de los aranceles estadounidenses y un panorama comercial fragmentado están poniendo a prueba la capacidad de las marcas de lujo para ajustar los precios, las cadenas de suministro y las estrategias de mercado».
El sector farmacéutico también cae con fuerza. De hecho Zealand Pharma pierde un 4,1%. Sanofi cede un 1,85%. Siemens Healthineers cae un 3,84%. Bayer se dispara, pero por una sentencia favorable en EE. UU. al margen de todo este contexto. Adidas, también muy expuesta a EE. UU., cae un 3,75%. También ceden empresas de chips muy expuestas como ASML (-3,5%) y Infinion (-3,35%).
Más allá de las acciones, el euro se revaloriza un 0,22% frente al dólar y el cambio ya está en los 1,1624. Por su parte, los rendimientos del bono alemán a diez años caen de forma clara hasta el 2,8202%. Por su parte, el rendimiento del bono español a diez años también cede hasta situarse en el 3,213%.
La guerra comercial se reabre
Desde ING señalan que para los mercados este nuevo episodio arancelario es algo más que un nuevo gravamen. Las empresas habían encontrado certidumbre tras el último acuerdo y esta nueva amenaza pone de manifiesto que no hay certezas. «Esta nueva fase implica mayores riesgos y un enfoque mucho más duro. Aunque lo principal es que es un duro recordatorio de que la relación Europa-EEUU ha cambiado y los aranceles son una herramienta multiusos».
En definitiva, los inversores ven que ahora estos pueden llegar «por las variables de la política y menos por motivos económicos». Aún hay mucha incertidumbre respecto al impacto de estos gravámenes pero desde ING creen que como mínimo los aranceles adicionales reducirán en dos décimas el crecimiento del PIB europeo.
Desde Commerzbank recuerdan, en cualquier caso, que la legalidad de los aranceles no está clara y que, de hecho, todavía queda una sentencia que podría desmontarlos, algo que no ayuda a que haya certidumbre y creen que el republicano encontraría la forma de seguir adelante con ellos incluso con un fallo en contra. «La Corte Suprema pronto se pronunciará sobre la legalidad de gran parte de los aranceles. Sin embargo, es poco probable que esto disuada a Trump de imponerlos».
El banco germano cree que la economía de Alemania sería la que más pagaría el golpe de los gravámenes con un ascenso de tres décimas por la nueva medida. Respecto a qué pasará ahora, la firma ve poco probable un «final feliz» para esta situación, o al menos cree que aunque se logre un acuerdo este conflicto pone de manifiesto que puede volver en cualquier momento. Además, una escalada es más probable que nunca. «La probabilidad de que la disputa comercial se reactive ha aumentado significativamente. Si el Parlamento Europeo realmente revoca el acuerdo comercial del año pasado o la Comisión Europea introduce aranceles, es muy probable que Trump intensifique aún más la disputa».



