Por Gustavo Martínez V.
Un reporte de la agencia Moody’s, sostiene que la economía peruana muestra indicadores superiores a lo esperado, ha mejorado su perspectiva y confianza; pero una vez más las próximas elecciones generan pánico entre los inversores.
Aun así, la perspectiva económica para el 2026, estima que tendría un buen año. El PBI debería crecer alrededor del 3%, cifra que si bien puede ser considerada alentadora no alcanza para reducir la pobreza y amenguar otros indicadores sociales. Más aun cuando tienes precios récord en materias como la plata y el oro.
Ojo que se debe tener en claro que siempre las inversiones se reducen en periodos electorales.
A medida que nos aproximamos a las elecciones y que emerja un candidato antisistema, empujaría a reducir las expectativas de consumo e inversión.
Sin embargo, si el rumbo electoral plantea que se viene un nuevo presidente que dé estabilidad al sistema político en los próximos años y apoye la estabilidad macroeconómica este ambiente propicio para la inversión, ayudará a que el consumo interno y las inversiones puedan encontrar un campo adecuado para expandirse.
Y quizá, con estas condiciones, el crecimiento económico del próximo año podría ser mayor al 3% que calculan las agencias internacionales.
Sin embargo, desde el gobierno se deben hacer varias tareas, y quizá la principal es mantener la disciplina fiscal.
Esta disciplina nos dará solidez financiera y empujará su perfil crediticio.
También, fortalecer las instituciones políticas, seguir enfrentando la inseguridad para frenar el costo económico y político que este problema implica.
Por el lado privado, la encuesta del Banco Central de Reserva (BCR), señala que “las expectativas de los empresarios sobre la economía y su sector se mantienen en el tramo optimista desde mediados del 2024”, y lo que se va traducir en un mejor desempeño de la inversión privada y las expectativas al 2026.


