- Las empresas de EEUU controlaría la producción de crudo de Venezuela…
- … que tiene el 16% de todas las reservas globales de crudo
- JP Morgan: «Esto marca un cambio en la dinámica energética mundial»
Los rápidos cambios en el régimen venezolano suponen al mismo tiempo un giro drástico del control global del petróleo y del mercado al completo del mismo (un solo jugador controlará gran parte de las reservas). Es cierto que EEUU ya era el mayor productor de crudo del mundo con diferencia, bombeando cada día unos 13,3 millones de barriles de petróleo, frente a los 9,5 millones de Arabia Saudí o Rusia. El gran problema de EEUU era su bajo nivel de reservas probadas de crudo respecto a las grandes potencias. Se estima que bajo EEUU hay unos 35.000 y 41.000 millones de barriles (según la EIA) recuperables de crudo, frente a los 300.000 millones de Venezuela o los 260.000 millones de Arabia Saudí. Sin embargo, si se tiene en cuenta el ‘control’ futuro del crudo venezolano y el de Guyana (gestionado casi íntegramente por la americana Exxon), EEUU controlaría el 30% de todo el petróleo del mundo, lo que le daría un enorme poder sobre el mercado de petróleo y energético global, según revela JP Morgan en un nuevo informe publicado hace escasas horas.
En un informe de JP Morgan publicado hace escasas horas se realizaba este análisis que pone sobre relieve el enorme control que podrá ejercer EEUU sobre el crudo global a través de su tejido empresarial privado, que, a la postre, será el que controle el crudo de todas estas zonas. «Alrededor del 30% de todas las reservas mundiales de petróleo podrían consolidarse bajo la influencia estadounidense», sostiene Natasha Kaneva, directora de estrategia de materias primas de JP Morgan y su equipo en la nota. Esto supondría un duro golpe para la OPEP, que vería como el petróleo de uno de sus miembros fundadores cae en manos de las empresas que están ‘destrozando’ su estrategia en los últimos años. Al igual que ocurre con Kazajistán, miembro de la OPEP+, las empresas americanas no suelen prestar atención a las cuotas de producción que aprueba el cártel, aunque estén operando en países que pertenezcan a la OPEP.
Kaneva, junto a Lyuba Savinova, también economista de JP Morgan, explican que Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, en particular el crudo pesado que tanto necesitan las refinerías estadounidenses. EEUU es muy rico en petróleo ligero y dulce, pero apenas posee petróleo pesado, necesarios para crear otros derivados y realizar ciertas mezclas necesarias en la industria.
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«Con 303.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo, Venezuela representaba casi el 20% de las reservas mundiales en 2024, más que cualquier otro país. Si se consideran los descubrimientos de la vecina Guyana junto con las reservas convencionales y no convencionales de EEUU, el total combinado podría posicionar a EEUU como uno de los principales poseedores de reservas mundiales de petróleo, representando potencialmente alrededor del 30% del total mundial si estas cifras se consolidan bajo la influencia estadounidense», aseguran desde JP Morgan.
Un cambio para la energía global
«Esto marcaría un cambio notable en la dinámica energética mundial. Con un mayor acceso e influencia sobre una parte sustancial de las reservas mundiales, EEUU podría ejercer un mayor control sobre las tendencias del mercado petrolero, ayudando a estabilizar los precios y mantenerlos dentro de rangos históricamente bajos», aseguran desde JP Morgan.
«Esta mayor influencia no solo mejoraría la seguridad energética de EEUU, sino que también podría reconfigurar el equilibrio de poder en los mercados energéticos internacionales», sostienen desde JP Morgan. EEUU podría actuar como un contrapeso aún mayor a la OPEP, algo que ya sucede en estos momentos, pero que podría intensificarse si EEUU logra incrementar sus reservas potenciales (al menos bajo control de sus empresas), justo ahora que el crudo en suelo americano ha empezado un lento declinar y a perder calidad, por ejemplo en la Cuenca Pérmica.
¿Cuál será la inversión en Venezuela?
Desde Gavekal Research señalan que aunque Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, exporta menos de un millón de barriles diarios debido al precario estado de su infraestructura petrolera. «Con un régimen más ‘mejorado’, las compañías petroleras se apresurarán a mejorar la capacidad de producción venezolana. De ahí el aparente consenso de que los eventos del fin de semana resultarán bajistas para el petróleo y alcistas para las empresas de servicios petroleros». No obstante, con el crudo cotizando en ‘solo’ 60 dólares el barril de Brent (no parece que haya por ahora grandes sobresaltos), habrá que ver hasta dónde están dispuestas las empresas americanas a invertir en la industria venezolana para reflotarla, algo que a primera vista costar muchos cientos de millones de dólares (posiblemente miles).
En resumen, así como es prematuro concluir cómo será la política interna en Venezuela en los próximos meses, podría ser prematuro concluir con certeza el impacto que los eventos del fin de semana tendrán en los planes de inversión de capital de la industria energética en general y, por extensión, en el precio del petróleo. No obstante, sí se pueden sacar algunas conclusiones evidentes más allá del mayor poder que tendrán EEUU sobre el petróleo global.
Guyana sale ganando
No obstante, «aún hay claros ganadores. Con Venezuela amenazando con una guerra contra su vecino más pequeño, una reciente zona de incertidumbre fue el crecimiento del sector offshore en Guyana. Esto era una espada de Damocles que pendía sobre las cabezas de las empresas que desarrollaban los yacimientos offshore de Guyana, como Chevron, Exxon Mobil, Tullow Oil, TotalEnergies y CNOOC. La salida de Maduro reduce la amenaza y, por lo tanto, es alentadora para cualquier persona involucrada en Guyana», aseguran desde Gavekal.
De hecho, la salida de Maduro es un avance positivo para toda la región, según los analistas de Gavekal. «Venezuela, en general, no era una fuerza positiva en América Latina. El régimen de Chávez y Maduro pasó las últimas dos décadas financiando a grupos paramilitares de extrema izquierda, principalmente en Colombia y Perú. La caída de Maduro debería significar que esta fuente de financiación se agotará. Esta es una gran noticia para los activos en toda América Latina», sentencian estos expertos. Vicente Nieves




