La estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón suizo de Valais, sigue en shock tras el brutal incendio en un bar durante la noche de Año Nuevo que, según un primer balance, ha causado 40 víctimas mortales y 119 heridos, la mayoría de ellos con quemaduras graves. Un día después de la tragedia, las autoridades siguen investigando cuál fue el origen del siniestro, aunque todo apunta a que pudo ser una bengala la que prendió el techo del local y que el fuego se propagó a toda velocidad. Esa se ha convertido en la principal línea de investigación, han informado en una rueda de prensa este viernes. “Suponemos que el incendio se originó por bengalas pegadas a botellas de champán. Desde allí, el techo se incendió”, ha afirmado la fiscal Pilloud.
Los dueños del bar Le Constellation ya han sido interrogados, según ha adelantado Pilloud. Las autoridades han señalado que están investigando una serie de reformas que se hicieron en el local donde sucedió el incendio y los materiales utilizados en ellas, así como si pudieron haber acelerado la propagación de las llamas. La Fiscalía ha dicho que indaga también sobre las salidas de emergencia, los extintores y la ocupación del bar. Aún no han presentado cargos penales. Pilloud ha dicho que en función de cómo se desarrolle la investigación es posible que se abra una causa por homicidio por negligencia.
En la última comparecencia, la Policía local ha dado avances del proceso de identificación de las víctimas y ha informado de que 71 de los heridos son de Suiza, 14 de Francia, 11 de Italia y cuatro de Serbia. Un bosnio, un belga, un polaco y un portugués están también entre los afectados. Hay aún 14 personas lesionadas cuya nacionalidad se desconoce, de acuerdo con las cifras más actualizadas. Las autoridades han dado a conocer que 50 pacientes con quemaduras graves han sido trasladados fuera de Suiza para ser atendidos.
Los testimonios de los jóvenes que estaban en el interior refuerzan esta hipótesis. En uno de los vídeos filmados en el local y difundidos por la prensa francesa se ven varias bengalas encendidas sobre botellas de champán y se aprecia cómo una de ellas prende el techo del local. Esta versión sobre el origen del suceso no ha sido confirmada aún por las autoridades helvéticas. Los investigadores siguen analizando el interior del local Le Constellation, donde sucedió la tragedia, y conocido en la zona porque es frecuentado por gente muy joven.
La urgencia ahora es poder identificar a las víctimas cuanto antes, muchos de ellos extranjeros, pues se trata de una estación de esquí con mucho turismo. De momento, se ha puesto nombre a 13 italianos hospitalizados y otros seis permanecen desaparecidos, nueve franceses heridos y ocho personas de las que no se tienen noticias. “En estos momentos no podemos excluir que haya víctimas francesas en el incendio”, ha señalado el Ministerio de Exteriores galo.
Los heridos han sido trasladados a hospitales de Zúrich, Lausana y Ginebra, pues los de la zona están saturados, así como a centros sanitarios de Francia, Italia o Alemania. Polonia también ha ofrecido camas hospitalarias para los heridos. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también ofreció este viernes a Suiza toda la ayuda que necesite. De los 115 hospitalizados, hay “entre 80 y un centenar que están muy graves”, ha señalado a la televisión RTL el jefe de Seguridad del cantón de Valais, Stéphane Ganzer. Ha añadido que la mayoría de ellos aún no han podido ser identificados por la gravedad de las quemaduras. “El balance es terrible y puede agravarse”, ha dicho.
Determinar la identidad de las víctimas también llevará días, según advirtió el jueves Ganzer, en rueda de prensa. Varios franceses especializados en quemaduras graves podrían ayudar en las labores, según ha explicado Matthias Reynard, presidente del Consejo de Gobierno de Valais. Ha señalado que muchos sanitarios que estaban de vacaciones “han vuelto para echar una mano. Estamos todos en primera línea” para tratar de identificar a los fallecidos y poder entregárselos a las familias.
Entre los padres, la angustia “es insoportable”, ha ilustrado Laetitia, la madre de un joven de 16 años, Arthur, que estaba en el interior del local y de quien no tiene noticias. “Hace 30 horas que busco a mi hijo por todos sitios, en todos los hospitales. Es una espera insoportable”, ha declarado a la cadena BFM. “No sé en qué hospital o en qué morgue está”, ha dicho. Se ha instalado una célula de crisis a escasos metros del bar, donde se atiende a los familiares de las víctimas y desaparecidos.
El incendio se originó a la una y media de la madrugada y provocó una fuerte explosión, según el relato de los testigos, confirmado por las autoridades. El fuego se propagó rápidamente, dejando atrapados a los jóvenes que estaban en el interior. Según los presentes, la escalera de salida era muy estrecha en el local, que solo contaba con una salida de emergencia a pesar de tener una capacidad para 300 personas. Muchos trataron de salir rompiendo los cristales del local.
RAQUEL VILLAÉCIJA, El País




