El despegue de la producción de oro por las actividades de la minería artesanal, pequeña minería y mediana minería es notable y se refleja en las exportaciones que hacen las plantas procesadoras de oro, como Paltarumi o Dynacor. La más notable de los últimos años es Procesadora Sudamericana, que tiene su sede en Ate Vitarte (Lima), donde se dedica a la fundición y refinación de oro y plata. Si bien la empresa fue constituida en 1977, su despegue es de la última década.
En el período de enero a julio ha exportado un record de US$ 538.2 millones, un monto superior en 33.8% al mismo período del 2024. En exportaciones no solo supera a Paltarumi o a Dynacor, sino que sin tener concesiones mineras, supera en exportaciones a empresas de la gran minería, como: Poderosa (US$ 513.5 millones), Horizonte (US$ 334.8 millones), Ares de Hochschild (US$ 324.3 millones), Retamas (US$ 324.1 millones) y Boroo Misquichilca (US$ 308.3 millones).
Procesadora Sudamericana S.R.L. es una empresa que tiene como socios a varios miembros de la familia Gutiérrez. El gerente general es el joven Salvador Gutiérrez Villena y uno de los apoderados es Joaquín Gutiérrez Villena. Otro de los apoderados es Salvador Gutiérrez Benavides, primo hermano de Roque Benavides, el gerente general y accionista controlador de Minas Buenaventura. Uno de los gerentes es Cecil Griffiths Gutiérrez, sobrino de Salvador Gutiérrez Benavides y de Roque Benavides. La gerenta comercial es María Angela Gutiérrez Pride. De ellos, Joaquín Gutiérrez y Cecil Griffiths estuvieron investigados por comprar oro que presuntamente, habría pertenecido a Peter Ferrari.




