Tras
ser ratificada como administradora del Complejo Metalúrgico de La Oroya, Doe Run
espera aprobación de Plan de Reestructuración y la Ampliación del Programa de
Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA).
El
vicepresidente de Asuntos Corporativos y Ambientales de Doe Run Perú, José
Mogrovejo, da precisiones sobre las primeras acciones que tomará la empresa que
ahora administra el Complejo Metalúrgico de La Oroya, por decisión unánime de la
Junta de Acreedores de DRP.
– Después de tres años de llevar esta
intensa batalla legal por reiniciar las operaciones del Complejo Metalúrgico de
La Oroya, la Junta de Acreedores decidió darles la administración. ¿Qué
significa para usted esta decisión?
–Hemos recibido un voto de confianza a nuestra administración que
finalmente facilita el reinicio de las operaciones de la fundición, pero hay que
tomar en cuenta, que nosotros tenemos un Plan de Reestructuración que cuenta con
financiamiento necesario para garantizar la operatividad, así como el suministro
de concentrados.
– ¿Cuáles serán las funciones y
alcances de la Unidad de Supervisión y Cumplimiento, a cargo de Apoyo
Consultoría, creada por la Junta?
–En
realidad esta unidad no va a tener ningún tipo de representación, ningún tipo de
decisión en la empresa, no va a generar ningún tipo de interferencia. Será una
institución que pueda informar sobre las acciones que está tomando la empresa y
reportarlas adecuadamente a la Junta de Acreedores con el fin de verificar el
cumplimiento de los compromisos, el pago de las acreencias y el cumplimiento de
los proyectos.
– ¿Cuál es el tiempo de vigencia de
esta unidad de supervisión y cumplimiento?
–La
Unidad de Supervisión y Cumplimiento estará vigilante hasta que se concluya el
pago de las deudas, que estimamos será en cinco o seis años. La idea es que la
unidad, vaya reportando como se va cumpliendo con
ello.
– La última reunión de la Junta de
Acreedores precisó que el Plan de Reestructuración deberá aprobarse en 60 días y
de lo contrario se procederá a la liquidación del Complejo
Metalúrgico…
–Eso
es lo que dice la Ley Concursal. En un plazo de 60 días debe estar la aprobación
de un Plan de Reestructuración. Ahora hay que cumplir con ese punto, si uno no
puede aprobar en este plazo, entonces por norma queda la liquidación de la
empresa. En este caso, nosotros ya hemos presentado un plan de reestructuración
y durante estos 60 días Apoyo Consultoría va a poder verificar todos los
parámetros que hemos utilizado, los factores que hemos empleado, para la
elaboración del Plan de Reestructuración. Y, si es necesario, va a sugerir los
ajustes convenientes para poder darle solidez a este Plan que está bien
elaborado, a mi parecer.
– Para garantizar el reinicio
de las operaciones, es necesario que Doe Run Perú cuente con la ampliación del
Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA), ¿cómo va este tema?
–Existe ya un proyecto de ley en el Congreso que permitiría acortar los
plazos y con esto quedaría lista la implementación del Plan de Reestructuración,
por ello, es indispensable que el Congreso lo apruebe.
– Si bien el Congreso tiene
una tarea pendiente, el Ejecutivo ha jugado un papel primordial en la resolución
de este conflicto.
–Definitivamente ha sido muy importante el respaldo del gobierno a las
decisiones que se han dado, la decisión de la ratificación de la administración
ha sido unánime y en esta unanimidad tenemos que considerar que el acreedor
mayoritario, sería el estado peruano, con más del 33%.
– Sin embargo, en La Oroya
existe una tarea pendiente con respecto a la remediación de los suelos.
–Consideramos que el Estado paralelamente puede ir resolviendo ese
programa. Estaremos haciendo las coordinaciones suficientes para apoyar este
trabajo.
– ¿Cuáles serían las primeras
acciones que se tomarán cuando reinicien las
operaciones?
–Primero vamos a terminar el último proyecto PAMA, que justamente está
relacionado con el reinicio de operaciones. La idea que consideramos es que en
la medida como ejecutemos el PAMA se estaría compensando el tema con el
Ministerio de energía y Minas, a los otros acreedores se les debe pagar de
acuerdo a una frecuencia.