Cuando en semanas pasadas ocurría la detención por espionaje de Vicky Peláez
en EE.UU., recordaba los extraordinarios capítulos del Super Agente 86, en donde
el genial humorista y héroe de la ficción de los 60, que yo vi en los 70,
luchaba para evitar que Kaos, en alusión a la KGB, pusiera en marcha malévolos
planes en contra de Washington.
Más de 45 años después (y esto es pura
realidad), todo indica que el calificativo de caos ahora se lo lleva de lejos el
sistema de inteligencia de Estados Unidos.
Un informe de The Washington
Post de ayer lunes, firmado por la periodista Dana Priest (dicho sea de paso,
ganadora de un premio Pulitzer) junto a William Arkin, desnuda una cruda
realidad y un grave problema cuya solución con mucha suerte alcanzará a
pellizcar el gobierno de Obama.
Después de los sucesos del 11 de
Setiembre, el Congreso comprometió 40 mil millones de dólares adicionales al
presupuesto de la defensa nacional, a los que se sumaron 36,500 millones el 2002
y 44 mil millones el 2003.
Y eso, según el Post, "fue sólo el comienzo",
porque "con la inyección rápida de dinero se multiplicaron las agencias privadas
militares y de inteligencia".
El diario añade que a finales del 2001 se
habían creado 24 organizaciones, el 2002, 37 más; el 2003, otras 36; el 2004, 26
más; el 2005, otras 31; el 2006, otras 32; y una veintena de agencias nuevas en
cada uno de los años 2007, 2008 y 2009.
Según el informe, el gobierno
creó un sistema de espionaje y operaciones clandestinas tan complejo y secreto
que "en realidad nadie sabe si funciona". Para empezar, se producen toneladas de
información que ni las propias autoridades competentes alcanzan a
leer.
En la actualidad, el sistema de inteligencia, según Priest, es tan
grande que "nadie sabe cuánto cuesta, cuánta gente emplea, cuántos programas
existen dentro de él o cuántas agencias hacen las mismas tareas", y lo peor de
todo es que dicha elefantiasis impide saber el verdadero grado de eficacia o, lo
que es lo mismo, qué tan vulnerable es hoy en día el país de la libertad y de
las oportunidades.