Tras admitir que
espiaba para
Rusia, la periodista
peruana Vicky
Peláez fue, según se
explicó en la corte federal de Manhattan, la única que consiguió una serie de
beneficios por parte de Moscú si se declaraba culpable.
Estos beneficios
incluyen cobrar una pensión vitalicia de 2.000 dólares al mes, tener una casa
gratis en Rusia, permitirle que pueda viajar a diferentes países, principalmente
al Perú, y que las autoridades de Moscú cubran todos los gastos de viaje y de
visado para sus hijos cuando viajen a Rusia.
Los diez acusados de
ser agentes ilegales para Rusia se declararon hoy
culpables y serán
deportados, tras el acuerdo al que llegaron Washington y Moscú sobre el
intercambio de espías, según la sentencia adoptada por la jueza Kima M. Wood, a
cargo del caso.
Los acusados se
declararon culpables de operar como agentes ilegales para Rusia en Estados
Unidos y dieron sus verdaderos nombres, todos ellos de origen ruso. “Juan
Lázaro” se llamaba en verdad
Mikhail Vasenkov. Las
únicas acusadas sin nombre falso fueron Vicky Peláez y Anna Chapman. La rusa
Chapman conserva el apellido de casada de su marido, el británico Alex
Chapman.
Durante la audiencia
se dio a conocer que la declaración de culpabilidad de los acusados formaba
parte del acuerdo al que llegaron Rusia y Estados Unidos. También se difundió
que representantes del gobierno ruso tuvieron varias reuniones con los detenidos
para llegar al acuerdo.