Una de las más tristes conclusiones del
trabajo realizado por la comisión Luizar es que extiende un certificado de
supervivencia a las practicas montesinistas, que algunos esperábamos proscritas
del Estado peruano.
Si fuera necesario definir el montesinismo,
habría que decir que son el conjunto de prácticas ilegales, como el uso de
servicios de espionaje contra los opositores políticos, así como el uso de
medios de comunicación para el ataque a los contrincantes. Y el transfuguismo,
como forma de lograr supuestas mayorías.
¿Para qué persigue el montesinismo a sus
opositores o manipula medios de comunicación? Con el fin de amedrentar a la
oposición política ¿Por qué no quiere opositores? Para poder mantenerse en el
poder ¿Para qué quiere mantenerse en el poder? Para enriquecerse con la
coima.
Ya durante este gobierno, hemos visto como
desde un ministerio se contrató con un diario, con dineros públicos, para que se
atacará al congresista Bruce. Y era sospechoso como aparecían seguimientos a
congresistas que luego aparecían en algún informe periodístico. O también como
se hizo seguimiento a los funcionarios de la Contraloría cuando estos
investigaban al Gobierno Regional del Callao.
La comisión Luizar ha cumplido con hacer
públicos ciertos hechos de por si graves. Que desde el Congreso, gobiernos
regionales y municipios se haya venido financiando actos de espionaje político,
muestra que la herencia de Montesinos sigue viva y tiene herederos con nombres y
apeliidos.
Muestra también que la sociedad no ha sido
suficientemente drástica en la sanción de estos hechos, pues ha habido quienes
se han atrevido a volver a realizarlos a pesar de los juicios y penas a los que
han sido sometidos Montesinos y su gavilla.
¿Estamos condenados a convivir con estas
lacras por las siguientes décadas?
Es necesario que los actores políticos
actúen con firmeza contra aquellos que están usando estas prácticas ilegales,
que no han aprendido que el espionaje no sólo es ilícito sino es repudiado por
la sociedad. Sancionar las prácticas montesinistas es una forma de fortalecer la
democracia. No podemos permitir su retorno. Nunca más.