Guerra del gas: Brasil no da su brazo a torcer, pero ofrece préstamos a Bolivia
"El candidato Inácio Lula Da Silva no
quiere perder votos en los comicios del próximo 1 de octubre, por esta
negociación y que la derecha lo acuse de haber actuado de manera blanda", como en el caso de la nacionalización de los hidrocarburos dictada en
Bolivia, sostuvo el Ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada en
rueda de prensa, poco antes de que se reinicien las negociaciones entre YPFB y
Petrobrás.
Bolivia y Brasil comenzaron a negociar el nuevo precio del
gas boliviano el pasado 29 de junio, y cuentan con un plazo de 45 días para
alcanzar un acuerdo antes de recurrir a un arbitraje internacional, como lo
establece el contrato.
Las conversaciones, que son encaradas por las
estatales Petrobras y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB),
continuarán el próximo miércoles en Santa Cruz, y de acuerdo con Soliz Rada,
podrían extenderse aún después de los comicios en ese país, cuando espera "una
comprensión de parte" de esa nación vecina para aceptar los precios que Bolivia
busca aplicar al fluido.
Brasil paga actualmente 4 dólares por millón de
BTU (Unidad Térmica Británica), un costo que Bolivia considera inferior a los
7,5 dólares que valen los combustibles que consume la industria de Sao Paulo si
no tuviera la opción del gas boliviano, reseña Los Tiempos.
Pero
mientras Petrobrás discute su situación en Bolivia, el mayor banco de fomento de
América Latina, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES),
inicia negociaciones con el gobierno boliviano para la concesión de
financiamiento que permita a Bolivia importar productos brasileños. Una misión
del BNDES estuvo esta semana en La Paz para presentar las modalidades de
financiamientos disponibles en la institución. Los directores del banco estatal
viajaron a Bolivia cumpliendo con lo acordado personalmente por Evo Morales y el
Presidente de Brasil en la Cumbre de Caracas de la semana pasada. En ese
momento, Luiz Inácio Lula da Silva se negó a “politizar” las negociaciones por
el precio del gas, que prefiere discurran por caminos técnicos, y ofreció a su
par boliviano una agenda de cooperación “positiva” entre ambos países.
Bolivia, de acuerdo con la prensa brasileña, busca recursos para
adquirir cerca de 300 tractores agrícolas, tema que fue tratado por
representantes de la asociación de fabricantes de automotores de Brasil
(Anfavea), que también participaron de la misión ante el Gobierno de Bolivia.
Entre las empresas participantes estaban New Holland, John Deere, Agrale y Case.
Otra línea de crédito podría ser ofrecida por el BNDES para la
construcción de una ruta en territorio boliviano, que ligue la ciudad de La Paz
con el Norte del país, en el Departamento de Pando. La ruta tendría 800 km, con
un costo estimado de US$ 600 millones.
Los préstamos estarán vinculados
a la compra de bienes y servicios de empresas brasileñas, ya que no se trata de
un organismo multilateral, como el BID, explican desde la financiera estatal
brasileña.